Un fuerte terremoto de magnitud 7,5 sacudió esta madrugada el Estado isleño de Papúa Nueva Guinea, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que prevé graves daños.


Un terremoto de magnitud 7,5 6 sacudió hoy el centro de Papúa Nueva Guinea, y horas después otro sismo de 6 de magnitud azotó la misma zona y obligó a detener la actividad de empresas mineras y petroleras.

Las autoridades han movilizado efectivos militares y los equipos de rescate, aunque debido a la orografía de la región aún no han informado de daños materiales ni posibles víctimas.

El primer terremoto tuvo lugar durante la madrugada de este lunes (26.02.2018) a una profundidad de 35 kilómetros, y su epicentro se situó a unos 90 kilómetros al sur de Porgera, en la provincia de Enga, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

La multinacional ExxonMobil detuvo los trabajos en la planta gasística de Hides para evaluar los posibles daños en las instalaciones y confirmó en un comunicado que todos los empleados están a salvo.

Una avalancha de tierra y rocas también ha obligado a parar la actividad de la mina de cobre y oro Ok Tedi.

Durante la tarde del lunes el segundo movimiento telúrico, a 23 kilómetros de profundidad, agitó otra vez las provincias de las Tierras Altas, habitada por cerca de dos millones de personas y con difícil acceso por carretera.

El parlamentario local Manasseh Makiba declaró a Radio New Zealand que los equipos de rescate se han movilizado hacia la región para evaluar los daños y ayudar a las posibles damnificados.

Los terremotos son comunes en Papúa Nueva Guinea, que se encuentra en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, un punto de acceso para la actividad sísmica debido a la fricción entre las placas tectónicas.