La Policía española detuvo en Madrid a un ciudadano colombiano, cabecilla de una red de narcotraficantes que enviaba grandes partidas de cocaína desde Brasil y Colombia a España e Italia.


La red de narcotraficantes enviaba partidas de cocaína desde Brasil y Colombia a España e Italia camufladas en bloques de mármol a través de empresas de importación y exportación.

El arrestado, reclamado por Brasil por delitos de tráfico internacional de drogas y pertenencia a organización criminal, se servía de varias identidades y se había labrado una reputación entre la alta sociedad madrileña como empresario de arte y cultura para generar contactos con personalidades.

Tras la incautación en Brasil de una partida de cocaína de 150 kilos ocultos en un bloque de granito, con una posible pena de 40 años de cárcel, decidió trasladar su centro de operaciones a Europa, alternando sus estancias en varios países como Grecia, Italia, Alemania y España.

El arrestado lideraba una organización integrada por ciudadanos colombianos, mexicanos y brasileños que comercializaba la cocaína con destino a España e Italia en bloques de mármol a través de empresas de importación y exportación legalmente constituidas desde Brasil y Colombia.

En la detención de este presunto delincuente colaboraron la Policía Nacional de España, la Policía Federal de Brasil y la Dirección de Inteligencia Policial de Colombia.