Desde la organización multisectorial “Paren de Fumigarnos” proponen que no se aplique ese herbicida en los límites urbanos

La multisectorial “Paren de Fumigarnos” presentó ayer en la ciudad de Santa Fe un proyecto de ordenanza para prohibir el uso del herbicida glifosato en la capital provincial con el argumento de que “el biocida más famoso de Monsanto es considerado causa probable de enfermedades graves o irreversibles por la Organización Mundial de la Salud, y por ello ya fue prohibido en varias ciudades de la Argentina, entre ellas las de Paraná y Rosario, a fines del año pasado”.

La iniciativa establece como autoridad de aplicación a la Secretaría de Ambiente y Espacios Públicos de esa ciudad como organismo “responsable de llevar a cabo las acciones de difusión, prevención, control y sanción de la presente ordenanza, como también de la promoción de medidas alternativas para el control de malezas y plagas, en armonía con el ambiente, la salud humana y los derechos de la naturaleza”.

El proyecto, elaborado en conjunto por las diferentes organizaciones que componen la campaña “Paren de Fumigarnos”, recibió el apoyo de tres concejales santafesinos: Franco Ponce de León (Coalición Cívica), Juan Cesoni (PJ) y Leandro González (UCR), quienes acompañaron la movilización que la multisectorial organizó frente al Concejo el pasado lunes al mediodía.

En la argumentación que acompaña al proyecto se menciona que en la provincia de Santa Fe “se han realizado una serie de estudios que convalidan la relación entre aplicación de herbicidas como el glifosato y la proliferación de enfermedades como el cáncer”.

Agrega que “el doctor Damián Verzeñassi sostuvo que al recorrer localidades santafesinas de menos de 10 mil habitantes con campamentos sanitarios, en casi todas ha habido un crecimiento exponencial de los casos de cáncer año a año. Ese aumento es coincidente con los cambios en el modelo de producción”.

Fundamentos

En relación a los principales fundamentos normativos sobre los cuales se construyó el proyecto, se menciona la ley general del ambiente (Nº 25.675) que consagra una serie de principios de política ambiental, entre los que se encuentra el principio de prevención, que establece que “las causas y las fuentes de los problemas ambientales se atenderán en forma prioritaria e integrada, tratando de prevenir los efectos negativos que sobre el ambiente se pueden producir”.

También se recuerda la vigencia del principio precautorio, que fija que “cuando haya peligro de daño grave, o irreversible, la ausencia de información o certeza científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del medio ambiente”.

De acuerdo a la multisectorial, cada año se utilizan “220 millones de litros del herbicida glifosato sobre los campos argentinos impactando sobre la biodiversidad y la salud humana”, y alertaron que “por ello debemos alejarlo lo más posible de las poblaciones, mientras exigimos la transformación del modelo agroindustrial contaminante hacia uno de producción de alimentos sanos”.

Relevamiento sanitario

En torno a la problemática de los agroquímicos, esta semana se presentó en el Samco de la localidad de Pueblo Esther un proyecto de relevamiento sanitario que se hará en esa localidad por parte de alumnos de la facultad de Medicina de Rosario.

A raíz de la preocupación expresada por la asamblea “Pueblo Esther por la Vida” las autoridades comunales solicitaron formalmente al Instituto de Salud Socioambiental de la facultad de Ciencias Médicas de la UNR, dirigido por Damián Verzeñassi, que releve cuáles son los principales problemas de salud y su eventual relación con las aplicaciones de agroquímicos.

En la presentación estuvieron presentes los directores del Samco, Claudio Cejas y César Dip, y la médica Giovanna Bonisoli, quienes serán los coordinadores de los trabajos; además del presidente y vice de la comuna, Martín Gherardi y Germán Pereyra, respectivamente, y el investigador Verzeñassi.

Los estudiantes harán una recolección de datos sobre la salud de la población de esa localidad en base a encuestas casa por casa. El trabajo comenzará a mediados de este año y los resultados finales se conocerán en 2019.