El Gobierno toma distancia de la eventual liberación de Astiz.

Ni el presidente Mauricio Macri ni sus ministros participarán de algún acto oficial alguno por el Día Nacional por la Memoria y la Verdad, que repudia el golpe militar del 24 de marzo de 1976. Al igual que en 2016 y 2017, será la secretaría de Derechos Humanos, que encabeza Claudio Avruj, la encargada de coordinar las actividades alusivas a la fecha, en un ambiente crispado por la decisión del Servicio Penitenciario Federal, que depende el Ministerio de Justicia, de incluir en el listado de detenidos en condiciones de ser derivado a la prisión domiciliaria al ex marino Alfredo Astiz.

Una exposición sobre el informe de la Conadep posterior a la dictadura, otra sobre los juicios a los integrantes de las Juntas Militares y espectáculos de poesía y música conforman el combo de actividades que se llevarán a cabo en el Espacio Memoria y Derechos Humanos, donde se erigía la Escuela de Mecánica de la Armada (Ex Esma) y donde tienen su sede varios organismos de derechos humanos y la propia secretaría. “Habrá múltiples actos, porque creemos que debe fluir la expresión de todos los sectores, nadie debe apropiarse de la fecha”, afirmó Avruj a La Nación vía telefónica desde Israel, desde donde regresará el viernes.

El secretario expuso la opinión del Gobierno. Más allá de la intención de no generar conflictos directos con los organismos de derechos humanos (que harán su acto el sábado por la tarde en Plaza de Mayo junto al kirchnerismo y agrupaciones de izquierda), la intención en el Poder Ejecutivo es dejar en claro que hay visiones opuestas con la mayoría de ellos, sobre todo con aquellos que estuvieron cerca del gobierno anterior en sus doce años de gestión.