Así lo expresó el ministro de Seguridad de la provincia, Maximiliano Pullaro, en función de la reestructuración planteada. También se refirió a los múltiples allanamientos realizados hoy por tráfico de estupefacientes y al homicidio de Ariel Castelló en barrio Roma. Cuestionó las fallas del sistema.

Maximiliano Pullaro (LT10)

Luego de los allanamientos que se realizaron esta mañana en esta capital, Santo Tomé, Sauce Viejo, San José del Rincón, Rosario y Ciudad Autónoma de Buenos Aires a propósito de una investigación por tráfico de estupefacientes que tuvo como resultado las detenciones de agentes de Gendarmería y de la Policía de Santa Fe, Maximiliano Pullaro aseveró que los trabajos comenzaron a las 3 de hoy y al promediar al mañana no había finalizado. En conferencia de prensa, el ministro de Seguridad de la provincia ponderó que se trata de “una investigación que tiene mucho tiempo, desde 2015. Esta vez, la culminación fue el desmantelamiento definitivo de la banda con importantes personas detenidas, con 23 allanamientos. Sería la culminación de una banda que venía operando durante mucho tiempo en la provincia de Santa Fe y en otros lugares y hoy se le da un corte definitivo”.

Consultado sobre la detención de un policía provincial, presunto jefe de la organización, el funcionario provincial no quiso ahondar en detalles, aunque ponderó la relevancia de la investigación a la que “hoy le ponemos poner el broche final”. No obstante, se confirmó que el agente trabajaba en el departamento La Capital y son en total siete las personas detenidas.

“Las fuerzas de seguridad, muchas veces, tienen inconvenientes de personal que puede participar de diferentes áreas delictivas. Creemos, también, en la acción de la propia fuerza de seguridad, en este caso de la Policía de Investigaciones (PDI) y de Gendarmería Nacional. Y no les tiembla el pulso para detener delincuentes”, recalcó el ministro este miércoles. Y consignó: “Nuestra Policía tiene la orden de avanzar y más cuando hay un personal de la fuerza de seguridad involucrado”.

La Comunitaria

Por otra parte, Pullaro se refirió al futuro de la Policía Comunitaria y al respecto adujo: “Trabajamos permanentemente para ganar recursos operativos en calle. Los objetivos que nos marcó el gobernador fueron tener mayor operatividad, más tarea preventiva en calle. Cada una de las reformas que llevamos adelante las llevamos para ganar efectivos en calle”.

En ese orden, precisó que la reforma de la mentada Policía Comunitaria “no significa perder la policía de proximidad, ni perder el concepto de policiamiento comunitario que tenemos en las grandes ciudades. La reestructuración es para que el santafesino pueda ganar mayor cantidad de agentes en calle”, fundamentó. Asimismo, comentó que sostener un destacamento o una comisaría implica asignar “por lo menos ocho personas para tareas administrativas”. “Hoy con los sistemas de tecnología que tenemos –continuó– vemos dónde está cada móvil y cuál es el trabajo de cada uno de los hombres en calle. Las tareas administrativas tienen cada vez menos sentido”, planteó. “El concepto de Policía Comunitaria desde ya que no se pierde. Se rescata desde otro lugar”, aclaró el responsable de la cartera de Seguridad.

“Falló todo”

A la luz del homicidio de Ariel Castelló, perpetrado el pasado domingo en barrio Roma, Pullaro manifestó su preocupación, lamentó lo ocurrido y se mostró “golpeado”.

“No sólo medimos estadísticas, sino vemos cada una de las situaciones. Creo que lo que falla es el sistema –admitió–. El asesino de barrio Roma –Martín Ezequiel Martínez, de 20 años– había sido detenido por abuso de armas en cuatro oportunidades, una como menor y tres como mayor. Lamentablemente, esta persona estaba en libertad –subrayó–. En varias oportunidades la madre había firmado y se había comprometido a que el chico se porte bien (por eso su liberación). Es una impunidad que golpea a la política de seguridad en su conjunto”, definió categórico y apuntó a las estructuras legislativas y judiciales.

“Falló todo, indudablemente”, insistió con relación al propio caso y expresó: “Desde el aspecto preventivo deberíamos haber logrado que ese delito no se cometa. Les pido a los policías que detengan a las personas que andan con armas de fuego. Y a esta persona la detuvieron cuatro veces y estaba en libertad. El mensaje es sumamente malo. Por eso les pedimos al resto de los poderes que se involucren”, reclamó.