El expresidente, detenido desde el sábado en la sede policial de Curitiba para purgar una pena de 12 años, recibió a sus hijos y a uno de sus nietos.

Familiares de Luiz Inácio Lula da Silva lo visitaron por primera vez desde que el ex presidente de Brasil fue encarcelado el sábado para cumplir una pena de 12 años por corrupción, reportaron ayer varios medios locales. Los parientes de Lula llegaron por la mañana al local de la Policía Federal donde el ex mandatario está preso, en la sureña ciudad de Curitiba, según el diario Folha de Sao Paulo. Entre ellos estaban tres hijos de Lula y al menos uno de sus nietos, señaló el periódico Estado de Sao Paulo. Los familiares estaban acompañados por el abogado Cristiano Zanin, que ha visitado varias veces al ex presidente de 72 años desde su ingreso en prisión el pasado sábado.

El juez que ordenó la detención de Lula, el magistrado del caso Lava Jato Sérgio Moro, negó al ex jefe de Estado un régimen frecuente de visitas y autorizó sólo una a la semana, de acuerdo con el reglamento de la sede policial. Las visitas están previstas para los miércoles, según Folha, pero las autoridades permitieron el traslado de fecha aparentemente porque otros políticos presos en la cárcel de Curitiba tenían visita en la víspera.

El encarcelamiento de Lula hundió a Brasil en una grave crisis política, en un país agitado desde hace años ya por los múltiples escándalos de corrupción del caso Lava Jato. Pese a su condena de corrupción, Lula sigue siendo el político más popular de Brasil y es favorito para las elecciones presidenciales de octubre con un 36 por ciento de apoyo. El ex obrero metalúrgico, al frente de una exitosa gestión de izquierda entre 2003 y 2010, volvió a la política activa después de que se dieran a conocer las acusaciones de corrupción. Lula fue condenado por el juez Moro a nueve años y medio de cárcel en julio de 2017 por corrupción pasiva y lavado de activos. El ex presidente fue declarado culpable de haber aceptado la reforma de un departamento por parte de la constructora OAS a cambio de favorecer a la empresa en sus negocios con la petrolera estatal Petrobras. Un tribunal de apelación aumentó la pena de prisión a 12 años y un mes en enero. La Corte Suprema de Brasil rechazó recientemente varios recursos de Lula para que se suspenda una orden de arresto mientras la revisión de su caso no haya pasado por todas las instancias judiciales posibles.

Mientras tanto, la Corte ratificó ayer la prisión preventiva dictada en 2016 contra el ex ministro Antonio Palocci, quien desde hace casi dos años se halla en la misma cárcel en la que está Lula. El tribunal rechazó por siete votos contra cuatro el hábeas corpus presentado por Palocci, un hombre que supo ser uno de los ministros más poderosos del gobierno de Lula y que fue condenado a 12 años de prisión, sólo en primera instancia. Palocci, quien fue ministro de Hacienda con Lula y titular del despacho de la Presidencia con Dilma Rousseff fue acusado de participar en la trama corrupta de Petrobras,la misma por la que Lula fue condenado también a doce años, aunque con una pena ya ratificada en segunda instancia.