En una encuesta, el 40 por ciento dijo que la principal dificultad es la dimensión del parque automotor, el 23 por ciento el parking incorrecto y el 22 por ciento la doble fila.

Para la mayoría de los rosarinos los problemas de tránsito que tiene la ciudad se deben a la cantidad de autos que circulan por Rosario y a las malas conductas de los automovilistas. El 40 por ciento dijo que la principal dificultad de la movilidad era la dimensión del parque automotor local, el 23 por ciento sostuvo que la variable clave era el mal estacionamiento y el 22 por ciento mencionó a los conductores que dejan el vehículo en doble fila. Entre esas tres respuestas concentraron el 85 por ciento de las opiniones negativas sobre el tráfico. Más atrás quedaron la preocupación por la cantidad de motos (8 por ciento) y las bicisendas (4 por ciento).

Los datos surgen de una encuesta cuantitativa efectuada por la consultora de opinión pública Innova entre 600 rosarinos mayores de 18 años con un nivel de confianza del 95 por ciento.

El sondeo se hizo a través de un cuestionario estructurado, a partir de preguntas abiertas, cerradas con opciones múltiples y escalas de opinión, respetando las proporciones de edades, sexo y niveles socioeconómicos.

Los guarismos se conocen en medio de la polémica por la difusión de un relevamiento oficial que confirmó la cantidad de vehículos que a diario ingresan al área central, unos 300 mil rodados, disparando intensos debates sobre posibles restricciones para los autos particulares.

En paralelo, la semana que pasó ingresó al Concejo un proyecto para eliminar el estacionamiento sobre el bulevar Oroño, desde Pellegrini al río, para implementar en ese corredor una bicisenda y así conectar cuatro estaciones de bicicletas públicas.

La iniciativa disparó una controversia entre ciclistas, peatones y automovilistas con opiniones encontradas. Incluso en el propio Palacio Vasallo surgieron propuestas alternativas que se sumarán al debate legislativo que se viene.

La encuesta de Innova consultó sobre el principal problema que atraviesa el tránsito en Rosario. El 40 por ciento de los encuestados dijo que la principal dificultad de la movilidad era la dimensión del parque automotor local, el 23 por ciento sostuvo que la variable clave era el mal estacionamiento y el 22 por ciento mencionó a los conductores que dejan el vehículo en doble fila.

“Esto confirma que entre los rosarinos hay buena valoración de la bicicleta como medio de transporte sustentable”

Apenas el 4 por ciento atribuyó responsabilidad a los ciclistas y las bicisendas. Más aún, el 80 por ciento de los rosarinos opinó que las bicisendas son una buena política de transporte entre quienes dijeron estar muy de acuerdo (43 por ciento) y un poco de acuerdo (37).

“Esto confirma que entre los rosarinos hay buena valoración de la bicicleta como medio de transporte ya que no aparece en la mayoría de las respuestas sobre los motivos de los problemas de movilidad”, resaltó el concejal Osvaldo Miatello (PJ).

El edil, que la semana que pasó propuso la bicisenda sobre Oroño, remarcó que la clave “pasa por armar una verdadera infraestructura para el ciclista no sólo una mera demarcación de la calzada sino protecciones físicas como la ciclovía de avenida Pellegrini”.

Según Miatello, “gran parte de la solución de los problemas del tránsito de Rosario se pueden resolver si se aplica de manera decidida el Plan Integral de Movilidad (PIM) que se consensuó y aprobó hace años. En todo caso, si algo quedó obsoleto o no se puede ejecutar hay que cambiarlo”.

Dentro del PIM “el factor decisivo es el transporte público. Se puede fomentar la movilidad no motorizada como la caminata y la bicicleta pero para una ciudad de las dimensiones que tiene Rosario la clave para por tener un buen sistema de colectivos público”.

Al respecto, Miatello alertó que “la Intendencia todavía no firmó el decreto de adjudicación del nuevo sistema que se había anunciado para el verano pasado con mejores recorridos, frecuencias y unidades cero kilómetro”.

Se acaba el plazo para adjudicar el transporte

La oposición en el Concejo reiteró su preocupación por la falta de información respecto a la adjudicación del nuevo sistema de transporte. La inquietud se debe a que al poco tiempo que tiene la intendenta Mónica Fein para adjudicar los contratos a las empresas que ganaron la licitación.

De lo contrario, el Ejecutivo y los ediles deberán analizar una nueva prórroga de las actuales concesiones precarias, en especial a la firma Rosario Bus de Agustín Bermúdez, ya que en agosto se vence la extensión contractual oportunamente aprobada.

El artículo 43 del pliego licitatorio estableció que “la prestación de los servicios deberá iniciarse dentro de los 120 días corridos contados a partir de la fecha de suscripción del contrato”.

Esos cuatro meses como máximo de transición coincidirían, de adjudicarse este mes, con la prórroga que vence en agosto. Si el Ejecutivo demora unas semanas más podría requerir un nueva extensión.

“A esta altura la única certeza que tenemos es que las concesiones actuales vencen en agosto y que el municipio todavía no firmó el decreto de adjudicación y la firma del contrato más allá de que anunció a fines del año pasado los ganadores (la mendocina El Cacique y la local Rosario Bus, además de la estatal Movi) de la licitación”, advirtió el concejal Osvaldo Miatello.

Para el edil justicialista el problema de fondo “es un tema de financiamiento para hacer las inversiones, adquirir los nuevas unidades y poner en funcionamiento el nuevo sistema”.

Desde el Ejecutivo han remarcado incluso que el panorama se complejizó por la reciente decisión del gobierno nacional de financiar sólo un tercio del aumento salarial a los choferes acordado en la paritaria de la UTA. “Eso cambió las reglas de juego que había cuando se lanzó la licitación y se presentaron los oferentes”, dijeron.