¡Por fin! ¡Unos ejercicios que me gustan! En 1946, el obstetra estadounidense Arnold Kegel desarrolló una serie de ejercicios para tratar problemas de incontinencia urinaria en las mujeres.

Actualmente, también se recomiendan para fortalecer la vagina tras el parto, evitar la incontinencia fecal y para aumentar el placer sexual en las relaciones íntimas. Precisamente esto último es lo que hoy más nos interesa.

Estos ejercicios consisten en contraer y relajar los músculos pubococcígeos para tonificarlos y poder tener un mejor control del orgasmo, y mayor fricción y placer sexual durante la penetración vaginal para el hombre y la mujer.

Otro dato muy interesante es que como se genera mayor irrigación sanguínea al área genital, puede ocasionar recrecimiento del clítoris y lubricación vaginal en las mujeres y, en el caso de los hombres, ¡una erección! Por lo tanto, los Kegels son excelentes si tienen una cita muy hot y quieren ir poniéndose en clima. Eso sí, no los practiquen en público, ¡o tendrán que atenerse a las consecuencias!

¿Cómo realizarlos?

Hay que localizar los músculos que van a trabajar. ¡Es muy sencillo! Cuando estén orinando, traten de frenar el flujo de la orina y luego permitan que salga otra vez. Esos músculos que sienten que se mueven para controlar la salida de la orina son los pubococcígeos. Si aún tienen problemas para detectar cuáles son, pueden introducir un dedo en su vagina y hacer la contracción. Sentirán cómo los músculos se tensionan y el piso pélvico se mueve hacia arriba. Luego relájenlos y sentirán que el piso pélvico regresa a su lugar.

Dos rutinas

Para las contracciones sostenidas (ayudan a fortalecer la musculatura):

Contraigan los músculos durante 5 segundos. Si de entrada sienten que les resulta demasiado esfuerzo, pueden empezar manteniendo la contracción durante 2 o 3 segundos y luego ir en aumento.

Relajen durante 10 segundos.

Repitan. Pueden hacer entre 4 y 5 series de 10 contracciones en el día.

Para las contracciones rápidas (ayudan con el control muscular):

Contraigan los músculos en repeticiones sucesivas, a razón de una contracción por segundo, aproximadamente.

Relajen durante 1 o 2 segundos.

Repitan. Pueden hacer entre 4 y 5 series de 10 contracciones en el día.

¡Atención! Cuando realizan sus Kegels deben controlar que no se muevan ni los glúteos, ni el abdomen, ni las piernas. Para ayudar a la concentración y la eficiencia de sus movimientos, asegúrense de inspirar y exhalar mientras hacen cada repetición de los ejercicios, en vez de aguantar la respiración. Esto las ayudará a relajarse y aprovechar al máximo los ejercicios. Una manera de mantener el resto de sus músculos en reposo es encontrando una posición cómoda. Puede ser boca arriba con las rodillas levantadas y juntas, y con los brazos extendidos al costado del cuerpo, o pueden colocar una mano sobre el vientre para asegurarse de que dicha zona esté relajada. ¡Mucho cuidado! Si les duele un poco la espalda o el vientre luego de completar una serie de ejercicios, entonces es una señal de que no los están haciendo correctamente. No tendría que haber ningún tipo de dolor.

Si bien es un ejercicio muy simple, como toda gimnasia requiere de una práctica regular para que el efecto sea real y duradero: se recomienda hacer al menos 100 contracciones diarias. Parece muchísimo, ¿no? Pero se realizan rápido y son tan fáciles que los pueden hacer en cualquier momento. Para que no se les olviden, traten de practicar sus Kegels mientras se encuentran realizando una actividad que hacen a diario.

Durante el sexo

También pueden hacer sus Kegels mientras mantienen relaciones. La vagina en sí tiene ciertas características que le proveen al hombre mucho placer durante la penetración, como calor y humedad. Pero es posible que la experiencia sea aún más caliente con los Kegels. ¿Cómo? Pues jugando con la presión/fricción. Para lograrlo deben contraer los músculos pubococcígeos, tal como se los indiqué más arriba, pero durante la penetración. Ellos sentirán unos apretoncitos sobre el pene super, superplacenteros, ¡como si se lo estuvieras abrazando!

Para las embarazadas

La incontinencia urinaria es común durante el embarazo y con estos ejercicios podrán prevenirla. También se los recomienda luego del parto, ya que las ayudarán a recuperar los tejidos y los músculos que han forzado durante el parto, a recobrar el control urinario y la tonicidad muscular, lo que redundará en mayor placer sexual. ¡A ponerse en forma para el placer!

Alessandra Rampolla