Así lo manifestó secretario de Coordinación de Gabinete y Articulación con el Poder Judicial, Pablo Cococcioni, al referirse a lo ocurrido ayer en la cárcel de Coronda.

Pablo Cococcioni (LT9)

A raíz del asesinato de Rubén “Tubi” Segovia, ocurrida ayer en la cárcel de Coronda, esta mañana  el secretario de Coordinación de Gabinete y Articulación con el Poder Judicial del Ministerio de Seguridad, Pablo Cococcioni, planteó que el integrante del clan Caminos debería haber estado alojado en “un pabellón de máxima seguridad”. Sin embargo, el propio Segovia había solicitado estar en un pabellón común, pedido que le fue aceptado.

“Ayer, después de las 17, se tiene noticia de que en pabellón ocho de Coronda, hubo un pequeño tumulto. Se llamó a la Guardia Armada de inmediato. Cuando intervienen, hasta los mismos internos informan que estaría muerto Segovia en su celda”, relató el funcionario en conferencia de prensa esta mañana. Acto seguido, la guardia recluyó el pabellón y se dio aviso a la policía y se hizo presente la PDI, personal del Ministerio Público de la Acusación y el fiscal de homicidios en turno.

La muerte se produjo como consecuencia de un ataque con elementos corto punzantes. En tal sentido, el secretario descartó de plano la hipótesis del suicidio y confirmó que hubo un intento de foco ígneo muy pequeño que “fue, sospechamos, para llamar la atención y que fuera la guardia armada”.

También precisó que Segovia no compartía la celda donde estaba recluido. “Es un pabellón de régimen común, es decir, no es de máxima seguridad ni de resguardo físico, tiene un horario de reclusión que es durante la noche –explicó– y tres veces en el día durante el recuento. A determinados horarios, se cierra, se recuenta y se vuelve abrir”.

En cuanto a la posibilidad de evitar lo ocurrido, Cococcioni hizo hincapié en que “hubo una orden judicial de alojar a Segovia en el pabellón ocho, que no es de máxima seguridad ni de resguardo físico –repitió–. Entonces, cumplimos con las prevenciones del caso con esa orden antes que ingresara Segovia, hace un mes y medio aproximadamente, se cumplió con el trámite de rigor que es exhibirle al interno la lista de todos los que habitan ese pabellón e invitarlo a que manifieste si tiene problemas de convivencia. Él no sólo dice que no –recalcó–, sino que presenta un hábeas corpus y dice delante del magistrado que él quiere ir al pabellón ocho”.