Netanyahu mostró documentos que revelan que Teherán persiguió la construcción de una bomba atómica a pesar del acuerdo de 2015.

El gobierno de Estados Unidos aseguró que los documentos sobre un supuesto programa nuclear “secreto” de Irán revelados el lunes último por el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, son “reales” y “auténticos”. “Sé que hay gente que dice que estos documentos no son auténticos.

Puedo confirmar que estos documentos son reales; son auténticos”, dijo el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, a periodistas en el viaje de regreso de su primera gira internacional. Teherán “ha mentido repetidamente al Organismo Internacional de Energía Atómica” y “ha mentido sobre su programa a los seis países con los que negoció” el acuerdo nuclear de 2015, aseguró Pompeo, ex director de la CIA, en un comunicado posterior. “Lo que esto significa es que el acuerdo no se construyó sobre una base de buena fe o transparencia. Se construyó sobre las mentiras de Irán”, añadió el secretario de Estado.

El lunes, a pocos días del 12 de mayo, día en que el presidente estadounidense, Donald Trump, debe anunciar una decisión sobre el programa nuclear iraní, Netanyahu compareció en televisión para explicar las pruebas reunidas por sus espías que, según él, demuestran que Irán tiene un plan secreto para dotarse de un arma nuclear a pesar del pacto de 2015.

Tras la intervención, Trump, principal aliado de Israel, aseguró que las revelaciones de Netanyahu demuestran que “tenía razón al 100 por ciento” al criticar el acuerdo de 2015, que prometió “romper”, y en el que Irán se comprometió a poner fin a su programa nuclear a cambio del fin de parte de las sanciones occidentales. El mandatario estadounidense dio un plazo hasta el 12 de mayo a los países europeos que firmaron el acuerdo para encontrar un nuevo texto que responda a las “terribles vacíos” del de 2015.

El denominado “archivo atómico secreto iraní” de más de 100.000 cuerpos impresos y 183 CD pudo haber estado oculto en un almacén en el distrito de Shorabad, en el sur de Teherán, dijo el lunes Netanyahu, y fue obtenido por los servicios de inteligencia israelíes y posteriormente “compartidos” con los Estados Unidos, que confirmaron su “autenticidad”. El proyecto denominado Amad “tiene los cinco elementos clave de un programa de armas nucleares: diseñar las armas nucleares, desarrollar el centro nuclear, construir un sistema de implosión nuclear, preparar pruebas nucleares e integrar las cabezas nucleares en misiles”, aseguró el premier Netanyahu.

“Propaganda ridícula”

Al respecto, el gobierno iraní denunció ayer la “propaganda ridícula” del premier israelí, y aseguró que las revelaciones sobre un supuesto programa nuclear secreto solo buscan presentar a Irán como una amenaza. “Las acusaciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre el programa nuclear de Irán son obra de un “mentiroso empedernido, escaso de ideas”, afirmó ayer el ministro de Relaciones Exteriores iraní en un comunicado. Son acusaciones “trilladas, sin interés y vergonzosas” de “dirigentes sionistas que no ven otros modos de garantizar la supervivencia de su régimen ilegal más que amenazar a los demás mediante un engaño trillado”, afirma el ministerio en un comunicado publicado en su página web. “Netanyahu y el tristemente célebre régimen sionista asesino de niños deberían entender que la opinión pública mundial es suficientemente educada y sabia” como para no creerse tales declaraciones, concluye el texto.

Europa, en tanto, recibió ayer con escepticismo la denuncia israelí sobre los supuestos engaños de Irán en torno a sus ambiciones nucleares, profundizando las discrepancias entre los países occidentales pocos días antes de una esperada decisión sobre si Estados Unidos seguirá en el pacto nuclear firmado con Teherán. Mike Pompeo declaró que Estados Unidos analizará el tema con otras potencias mundiales que negociaron el acuerdo de 2015 en el que Irán se comprometió a limitar sus actividades nucleares a cambio del levantamiento de sanciones económicas.

Posición británica

Sin embargo, Gran Bretaña dijo que más bien la presentación israelí ratifica justamente la necesidad de mantener el acuerdo. La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) dijo que consideraba “asunto resuelto” el tema de si Irán anteriormente había tratado de desarrollar armas nucleares. El canciller británico, Boris Johnson, declaró por su parte que la presentación de Netanyahu “confirma la importancia” de mantener vigente el acuerdo que pone coto a los planes nucleares iraníes. “El acuerdo nuclear con Irán no se basa en la confianza sobre las intenciones iraníes, sino en una verificación estricta”, expresó Johnson.

La AIEA, cuya sede está en Viena, ha dicho antes que en la década de 1990 Irán “pudo haber recibido planes para el diseño de un artefacto explosivo nuclear de parte de una red clandestina”. La organización añadió que Irán, en la década de 2000 trabajó en el desarrollo de detonantes “con características semejantes a las de un dispositivo explosivo nuclear” y otros proyectos, pero que todo ello parece haber concluido en 2009. “La agencia no tiene indicios creíbles de actividades iraníes conducentes al desarrollo de un dispositivo nuclear explosivo después de 2009”, dijo la AIEA después de la presentación de Netanyahu. La entidad ha certificado reiteradamente que Irán está acatando los parámetros incluidos en el pacto nuclear.

La comisionada de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, Federica Mogherini, emitió una “reacción preliminar” al discurso de Netanyahu indicando que el mandatario israelí no dio pruebas de que Irán ha estado violando el acuerdo. Yoel Guzansky, analista en el Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel, pronosticó que la presentación de Netanyahu no cambiará las opiniones de los líderes políticos, ni de Europa ni de Estados Unidos. Aunque Irán ha amenazado con retirarse del acuerdo si Estados Unidos lo abandona, Guzansky estimó que Teherán probablemente tendrá más cautela y que su posición dependerá de las reacciones de las grandes empresas. “Es del interés de Irán quedarse en el acuerdo”, dijo Guzansky. “Necesita el acuerdo porque necesita que empresas como Renault, Total y otras empresas europeas hagan negocio con Irán”.

Israel teme que si Irán logra tener armas nucleares ataque al país. La destrucción del Estado hebreo forma parte de la retórica del poder iraní. El acuerdo de 2015, concluido entre Irán y las grandes potencias —los cinco países permanente del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña) más Alemania— prevé el levantamiento progresivo y condicional de las sanciones internacionales a cambio de que Teherán renuncie a su programa nuclear.