Promete una reforma económica. Gobernará el país durante seis años más.

Vladimir Putin asumió el lunes la presidencia de Rusia por cuarta vez comprometiéndose a seguir una agenda económica que mejore el nivel de vida en todo el país.

En una ceremonia en un ornamentado salón del Kremlin, Putin dijo que mejorar la economía tras una recesión vinculada en parte a las sanciones internacionales será su principal objetivo en el próximo mandato de seis años.

“Ahora, debemos usar todas las posibilidades existentes, en primer lugar para resolver las tareas internas urgentes de desarrollo, para avances económicos y tecnológicos, para aumentar la competitividad en aquellas esferas que determinan el futuro”, dijo en su discurso antes miles de invitados que asistieron al acto en el elaborado salón Andreevsky del Gran Palacio del Kremlin y en dos salas adyacentes.

“Una nueva calidad de vida, bienestar, seguridad y sanidad, eso es lo principal hoy”, añadió.

Aunque Putin ha restaurado el protagonismo de Rusia en el escenario mundial a través de acciones militares, el dirigente ha sido criticado por sus insuficientes esfuerzos para diversificar la economía rusa, alejándola de su dependencia de las exportaciones de petróleo y gas y desarrollando el sector manufacturero.

Putin logró la reelección para un mandato de seis años en las elecciones presidenciales de marzo, en las que sacó el 77% de los votos.

Putin es el líder de facto de Rusia desde el comienzo del siglo XXI. Dejó la presidencia en 2008 por las limitaciones del puesto, pero fue nombrado primer ministro y continuó dirigiendo el país hasta que regresó al cargo cuatro años después.

El político “más querido”

A pesar de las críticas de una parte de la sociedad, es el político más querido en Rusia.

A sus 65 años, Putin es, sobre todo, un símbolo de estabilidad para muchos de los 140 millones de habitantes del país. Se convirtió en primer ministro en 1999 al ser nombrado por el Parlamento con la bendición del entonces presidente, Boris Yeltsin.

Este dimitió pocos meses después, debido a una grave enfermedad, y Putin asumió como presidente interino a sus 47 años, ganando en 2000 sus primeras elecciones presidenciales.

Yeltsin había allanado el camino a su sucesor al nombrarlo director del servicio secreto interno FSB, el principal sucesor de la agencia de inteligencia soviética KGB. Para esta última sirvió Putin durante más de una década, también en la República Democrática Alemana (RDA) antes de la caída del Muro de Berlín en 1989. El colapso de la Unión Soviética fue para él “la mayor catástrofe geopolítica del siglo”.

De San Petersburgo

Putin nació el 7 de octubre de 1952 en Leningrado, que tras la disolución de la URSS se convirtió en la segunda mayor ciudad del país y recuperó su antiguo nombre, San Petersburgo.

Estudió Derecho y entró en política a comienzo de los años 90 como asistente del alcalde de San Petersburgo, Anatoli Sobchak, al que se considera su mentor y también del primer ministro, Dmitri Medvedev.

Precisamente una hija del antiguo alcalde, Ksenia Sobchak, se presentó también a las elecciones presidenciales de marzo pasado, en las que Putin arrasó.

Putin saltó a la política nacional a mediados de los 90, cuando pasó a trabajar en la Administración presidencial de Yeltsin, nombramiento que después lo posicionó como su sucesor natural a la presidencia.

Sirvió como presidente durante dos mandatos, hasta 2008, agotando así el máximo estipulado entonces por la Constitución. Entonces pasó al puesto de primer ministro e impulsó a su aliado Medvedev a la presidencia.

Mientras era primer ministro, se reformó la Constitución y se amplió el mandato presidencial a seis años. Putin fue elegido de nuevo presidente en 2012 y este lunes fue investido hasta 2024.

Política exterior, orgullo y condena

Putin y sus aliados afirman que su política exterior hizo que Rusia recuperase su fortaleza y orgullo nacional. Para muchos rusos, la anexión de la península ucraniana de Crimea en 2014 fue el acto más monumental de su tercer mandato.

Sin embargo, para Occidente esa anexión fue una violación del derecho internacional. El apoyo de Moscú a los separatistas del este de Ucrania generó tensiones con Occidente, y la Unión Europea (UE) le impuso sanciones económicas en 2014. El apoyo de Putin al presidente sirio, Bashar al Assad, también lastra la relación con Europa y Estados Unidos.

Puertas adentro

En lo que se refiere a la situación interna hay críticas sobre todo por parte de los jóvenes. La corrupción, la falta de reformas y el ruinoso estado del sistema sanitario sacan regularmente a miles de personas a la calle en manifestaciones en todo el país.

A los defensores de los derechos humanos además les preocupa que el Gobierno sea cada vez más restrictivo contra los manifestantes y opositores.

El hombre de las mil fotos

Una de las pasiones de Putin desde la adolescencia son los deportes de combate y, según declaró él mismo, sigue entrenando a diario en su gimnasio privado.

A lo largo de los años mostró lo mucho que le gusta fotografiarse practicando judo, hockey sobre hielo o montando a caballo y pescando a pecho descubierto.

El presidente tiene dos hijas con su ex mujer, Liudmila, y ya es abuelo. La pareja se separó en 2013, después de 30 años de matrimonio. Desde entonces Putin es oficialmente soltero.