Son Javier Duarte, Juan Manuel Almada, Pablo Nicolás Camino y Horacio Enrique Benaventos. Se determinó que uno de ellos estranguló a la víctima, mientras los otros lo apuñalaron en la cárcel de Coronda el pasado 24 de abril.

Marcelo Nessier (LT10)

Esta mañana se realizó la audiencia imputativa a cuatro detenidos de la cárcel de Coronda por el asesinato de Rubén Ariel “Tubi” Segovia, de 29 años, ocurrido el pasado 24 de abril. La víctima murió tras recibir 36 puñaladas en la propia unidad penitenciaria. En ese marco, el fiscal Marcelo Nessier realizó la acusación por homicidio triplemente calificado por enseñamiento, alevosía y participación de dos o más personas.

Los imputados son Javier Duarte, Juan Manuel Almada, Pablo Nicolás Camino y Horacio Enrique Benaventos. “A ellos se les atribuye en carácter de coautores del homicidio doloso de Rubén Ariel Segovia ocurrido el 24 de abril en la celda 27 del pabellón 8 de Coronda”, indicó el funcionario judicial esta mañana en contacto con la prensa local.

En ese orden, Nessier también precisó que a partir “del informe preliminar de autopsia se constataron, por lo menos, 36 heridas cortantes en distintas partes del cuerpo, pero diría que el 80% de la heridas de la tetilla para arriba, en la cara, el cuello y también se determinaron algunos surcos en el cuello”. De esa forma, se registraron surcos en el cuello que darían cuenta de un estrangulamiento “con dos cables” por parte de uno de los imputados, mientras “los otros tres le propinaban las puñaladas”.

Según detalló el fiscal, las cámaras de seguridad dan cuenta en el lapso de 35 segundos “ingresan las cuatro personas a la celda de Segovia”. “No tenemos filmaciones de adentro de la celda, las filmaciones son de todo el pabellón –aclaró–. Ingresan personas, dos a cara descubierta y dos encapuchados. Al encontrarse tres armas blancas y los cables alrededor del cuello, se puede deducir que mientras uno lo sujetaba al cuello y lo estrangulaba, los otros lo apuñalaban”, manifestó.

Segovia se encontraba detenido por la autoría de cuatro homicidios y había solicitado ser alojado en el pabellón mencionado dado que allí permanecía alojado uno de los integrantes del clan Camino –al que pertenecía–, ligado a uno de los clubes de fútbol de Rosario.