Referentes del comercio minorista señalan que las listas llegan con aumentos de hasta un 10 %. Advierten sobre una fuerte caída del consumo.

Tras las últimas corridas cambiarias las grandes productoras de alimentos ya comenzaron a enviar a supermercados y almacenes de la ciudad su listado de precios con aumentos, que según la categoría, rondan entre el 5 y 10 %. Comerciantes y supermercadistas explicaron que el alza de las tarifas de los servicios públicos y el aumento del precio de los combustibles venía impactando fuertemente en los precios de los productos de consumo masivo y advirtieron que la devaluación del peso se convirtió en la estocada final para que los rosarinos frenaran aún más su ritmo de consumo.

Juan Milito, titular del Centro Unión de Almaceneros, puntualizó que abril fue el mes de los aumentos por el impacto de la suba de tarifas (energía y el gas), y dijo que ahora ya comenzó a observarse el impacto por la devaluación del peso.

“Tuvimos aumentos en gaseosas, cervezas y panes envasados. Y el miércoles pasado recibí una lista de precios de la industria del aceite, pero el jueves me la modificaron y vino con una diferencia del 6 %. Esta suba todavía no está en las góndolas, creemos que la semana que viene llegará”, indicó, y agregó que hubo un importante incremento en la harina.

Aumento “preventivo”

El dirigente reconoció que aún “no está claro el impacto de la corrida cambiaria” y subrayó que “los formadores de precios están especulando con hasta cuánto va a llegar el precio del dólar”.

Milito se mostró preocupado por el parate del consumo que viene registrándose desde comienzos de años, pero consideró que en los últimos días la situación se agravó. “Se retrae el consumo cuando hay temor a algo, ya venía cayendo por que los sueldos no son un chicle. Hay precaución por la situación de inestabilidad. La semana que viene estimamos que podrá haber un panorama más claro”, indicó.

Por su parte, Juan Manual López Roidó, vocero de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Rosario y la Región (Casar), señaló que desde la entidad observan aumentos de principio de enero del 7 y 10 % en todos los productos de consumo masivo por lo cual consideró que “la expectativa inflacionaria del gobierno (15 %) iba a estar alejada de lo que se ve”.

“La realidad es que los proveedores están mandando nuevas listas, nos retrasaron el envío de lista diciendo que podía haber modificación. La semana pasada aumentó fuerte la harina, rondo el 20 %, y eso impacta en la panificación en general y todos los derivados. El anuncio potencial es de una suba los productos alimenticios y artículos de limpieza será de entre 5 y 8 % y hasta el 10 %”, detalló.

Apuntó que “todo tiene que ver con el dólar porque la producción a diferencia de otros países tiene muchos insumos importados”, pero también dijo que hay un fuerte impacto por el aumento de las tarifas.

Luces de alerta

López Roidó expresó que hay luces de alerta entre los supermercadistas locales por la caída del consumo. “No somos formadores de precios, somos pymes de origen nacional y no podemos negociar precios a la baja o stockearnos. El problema es que ante el aumento no lo podemos trasladar porque las ventas están a la baja y no la podemos revertir. Es mucho menor la capacidad de compra y los consumidores ya trasladan la compra a segundas marcas. Hoy estamos en recesión”, precisó.