Se trata de ejemplares que se devoran hasta 200 larvas diarias cada uno en el período de incubación

La innovadora medida estuvo a cargo de personal de la Dirección de Conservación de Biodiversidad y Recursos Naturales, dependiente de la Secretaria de Ambiente y Cambio Climático, y se focalizó en el barrio Jardín de la ciudad de Córdoba.

Concretamente se sembró la especie de peces Jenysia multidentata, que come las larvas de los mosquitos en el período de incubación, que dura entre 22 y 24 días. De esta manera se logra disminuir la cantidad de adultos que, en épocas de calor, pueden transmitir el dengue, logrando así un control integrado para prevenir la posible transmisión de la enfermedad, según informó el Gobierno cordobés.

Se liberaron aproximadamente 10.000 ejemplares que son consumidores voraces de larvas (entre 200 por día) porque necesitan de sus proteínas para crecer y alimentarse al nacer. Su introducción en lagunas, canales, estanques, piletas y otros reservorios de agua es de utilidad para la destrucción de grandes cantidades de larvas y pupas de dípteros hematófagos.

Se eligió esa zona para liberarlos por ser el lugar donde se presentaron los cuadros de dengue del corriente año, aunque se prevén nuevas siembras de peces a realizarse en diferentes puntos de la provincia como método de prevención.