Irá del 24 de este mes al 4 de junio, tendrá 44 stands y 72 expositores. A diferencia de la de Buenos Aires, todo será con ingreso gratuito.
Después de una década de ausencia, vuelve a Rosario la Feria Internacional del Libro. Desde el 24 de mayo y durante 11 días, 72 expositores y 44 stands, 22 de ellos de la ciudad, convivirán con presentaciones de libros, debates, conferencias y espectáculos con el objetivo de máxima de que cada vez más personas se enamoren de la palabra escrita. De mínima, que simplemente “entablen relación” con ella. “Para mucha gente, la Feria es la única oportunidad del año para entrar en contacto con el libro”, sostuvo Alejandro Vaccaro, vicepresidente, justamente, de la Fundación del Libro, organizadora del evento junto a la Municipalidad. Y algo que no es menor: a diferencia de la de Buenos Aires, que siempre es paga, en Rosario toda la programación tendrá ingreso libre y gratuito.

“Esta feria va a ser la primera de una segunda etapa, porque seguramente ahora va a tener una continuidad in crescendo”, aseguró la intendenta Mónica Fein, flanqueada por Vaccaro y el secretario de Cultura, Guillermo Ríos, durante la presentación en sociedad de la actividad que, aunque comenzará el 24 de mayo, tendrá su inauguración oficial el 25 y culminará recién el 4 de junio.

Se decidió que su emplazamiento replique el original, lo que significa que también esta vez se hará en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa.

“Es el lugar donde debía volver, aunque nos vamos a tener que apretar un poco”, bromeo Fein, quien recordó la estrecha vinculación de la ciudad con las letras, por ejemplo a través de la Semana de la Lectura y del Encuentro Internacional de Poesía.

Pese a eso, Rosario permaneció una década sin su feria, que paradójicamente ahora regresará en un marco de crisis económica general y de la industria del libro en particular, sector que “en los últimos dos años registró una caída del 30 por ciento”, recordó Vaccaro.

No, como se temía, víctima de un avance imperioso del e-book, sino por el “ingreso indiscriminado de libros de afuera, incluso usados”, precisó el directivo de la fundación.

Aun así, el también presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade) rescató el hecho de que el país figura entre los que poseen mayor cantidad de librerías per cápita (unas 1.200), pero a la vez se lamentó por lo que llamó la “competencia desleal de aparatitos que captaron a los jóvenes en detrimento de la lectura”. Por eso cerró sus palabras con una exhortación para crear nuevos lectores: “Menos Face y más book”.

“La feria es de la gente”, aseguró Vaccaro. Una apuesta sostenida por la “decisión política de hacerla con entrada libre y gratuita”, precisó por su parte Ríos, quien además contó que las escuelas tendrán una activa participación, con visitas en los dos turnos.

El secretario de Cultura se mostró “orgulloso” de la recuperación de la feria “después de diez años” y recordó que en su transcurso habrá “homenajes” a escritores de trayectoria local. En la apertura oficial, el 25 de mayo, a Angélica Gorodischer, y el 2 de junio uno póstumo al Negro Fontanarrosa.

También recordó que habrá espacios para las “nuevas formas de escribir y de leer” (booktubes, bookstagramms, redes sociales, hip hop y géneros literarios transmedia), la escritura política, la literatura infantil, las lecturas de género (“una marca de época” ineludible) y de la diversidad sexual.

Sobre esos y muchos otros temas se ofrecerán charlas y debates, se presentarán libros, se escuchará música y habrá espectáculos e intervenciones.

Además de autores que viven en Rosario como la propia Gorodischer, Eduardo D’Anna o Carlos Del Frade, llegarán reconocidos escritores, periodistas y guionistas de afuera.

Entre ellos Juan Pablo Meneses, Silvia Hopenhayn, Claudia Piñeiro, Pablo De Santis, Mariano Narodowski, Agustina Bazterrica, Juan Sasturain, Carlos Ulanovsky, Pedro Saborido, Silvia Schujer, Gabriela Cabezón Cámara, Reynaldo Sietecase, Patricia Suárez, Luciana Peker, Ricardo Mariño, Alejandro Seselovsky, Juan Martini, Alejandro Apo, Pablo Vommaro y otros.

La convocatoria promete ser, como dijo el presentador oficial, “el evento cultural más importante del año”. Y como afirmó Ríos, “una construcción colectiva” que “tomó la ciudad”. Y que hará que, desde “algún rincón de la feria”, un libro salga al encuentro de cada quien.