Serán 200 durante esta jornada y otros 100 en junio. Se quedarán en principio por tres meses y reforzarán la seguridad en las zonas sur y oeste.
Unos 300 agentes federales comenzarán a llegar esta tarde a la ciudad para reforzar las zonas sur y oeste, luego del rebrote de violencia por el control de territorios que protagonizaron semanas atrás bandas delictivas antagónicas. Los primeros 200 arribarán durante esta jornada, al tiempo que los 100 restantes lo harán a principios de junio. Se alojarán en el gimnasio de la UNR, en el club Náutico Avellaneda y el predio que la fuerza tiene en Funes, por un lapso de tres meses. Los gastos de racionamiento y alojamiento serán costeados por el gobierno provincial.

El desembarco del refuerzo federal fue confirmado a La Capital por el gobernador Miguel Lifschitz y altas fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación. Es más, esta previsto que el lunes próximo arribe a Rosario la titular de esa cartera, Patricia Bullrich, para abordar detalles más estratégicos junto a la cúpula del ministerio que a nivel provincial conduce Maximiliano Pullaro.

Según confirmó ayer el gobernador, los gastos que insumirá el pago de racionamiento y el alojamiento de los efectivos federales serán abonados por el gobierno provincial, un hecho no menor si se tiene en cuenta que precisamente ese aspecto había sido el que había demorado el desembarco de los efectivos.

Es más, el intendente de la ciudad de Santa Fe, un aliado de Cambiemos en la provincia, había hecho punta en ese aspecto luego de anunciar que les daría un lugar de alojamiento a los gendarmes, lo que motivó que esa fuerza llegara días atrás a la capital provincial.

Ahora, limadas las asperezas, los gendarmes llegan a Rosario. Pullaro detalló ayer que 200 de los 300 gendarmes que reforzarán la seguridad en esta ciudad llegarán esta tarde, a las 18, al tiempo que los 100 restantes lo harán a principios de junio. Detalló que los efectivos federales patrullarán fundamentalmente las zonas sur y oeste, epicentros de enfrentamientos entre bandas delictivas antagónicas.

Planificación estratégica

“Consideramos que este refuerzo llega en un momento de relativa tranquilidad, ya que después del pico de violencia que hemos tenido hasta el 25 del mes pasado, la situación ha cambiado. Esto nos permite trabajar no en la emergencia, sino en la planificación estratégica. Y en eso es clave el compromiso y labor en conjunto que estamos realizando con la ministra Patricia Bullrich”, destacó Pullaro.

En ese punto, distanció a la ministra de su antecesor en el cargo durante el gobierno kirchnerista, Sergio Berni. “Bullrich no viene a hacerle daño a Santa Fe como hacía Berni, que fue un hombre que le hizo muy mal a la provincia”, aseguró.

“Consideramos que Gendarmería es la fuerza más indicada para realizar este refuerzo y eso le planteamos a la ministra. Priorizamos que para el tipo de despliegue que se necesita, era mas indicada que la Policía Federal. La idea es que se despliegue en el sur y en el oeste y nos permita llevar la policía provincial a otros sectores y el centro de la ciudad”, adelantó Pullaro.

Más de 300 allanamientos

El funcionario dijo que luego del pico de violencia que sembró de muertes las calles de barriadas del sur y el oeste durante las últimas semanas del mes pasado, la situación ha cambiado. “Sin dudas desde el día 25 del mes pasado la situación cambió. Tuvimos un pico de violencia por el reacomodamiento de grupos criminales tras la condena a Los Monos y hubo venganzas de situaciones que venían de tiempo atrás”, consideró Pullaro.

En tal sentido, destacó que “en el último mes se realizaron cerca de 300 allanamientos, la mayor cantidad en los últimos dos años, que resultaron en detenciones y secuestros de armas”.

El titular de la cartera de seguridad provincial dijo que los 300 gendarmes se quedarán en Rosario “en principio por tres meses” y se suman a los 2 mil permanentes que están desplegados en toda provincia, 700 de ellos en el Destacamento Móvil 2 que la fuerza tiene en la zona sur.

Pullaro defendió cambios en la Comunitaria

El ministro de Seguridad de la provincia, Maximiliano Pullaro, defendió ayer el nuevo rol que se le dará a la Policía Comunitaria, que fue sacada de los contenedores metálicos que utilizaba como oficina a pedido de los vecinos, ya que pasaban mucho tiempo allí dentro realizando tareas burocráticas. “Nosotros queremos que la policía esté en la calle. Hemos escuchado las críticas de los vecinos y hemos actuado en consecuencia. Por supuesto que hacemos una autocrítica, pero eso nos lleva a ver los problemas y cambiar. La policía debe estar en la calle previniendo el delito”, aseguró.