La medida impactaría en los vehículos que se presenten desde 2020.


La Unión Europea (UE) está estudiando obligar a las automotrices a equipar sus autos nuevos con un dispositivo similar a las cajas negras de los aviones. Sería recién a partir de 2020, aunque los análisis específicos ya comenzaron.

Esta tecnología permitiría conocer con mayor precisión las causas de los siniestros viales. Informaría la velocidad a la que circulaba el vehículo, cómo actuó el conductor en los instantes previos, cómo funcionaron los sistemas de seguridad y algunos datos más.

A diferencia de Latinoamérica, la UE avanza a pasos agigantados en materia de seguridad del automóvil. Su última decisión fue implementar la obligación de más de diez nuevos equipamientos para la protección de los pasajeros a partir de 2021.

A su vez, desde abril, en todos los países que conforman esta entidad geopolítica los autos que se presenten como nuevos deben salir de fábrica con el eCall, un sistema de llamadas de emergencia que se activa en caso de accidentes.

El eCall funciona a partir de unos sensores que detectan el choque y su gravedad. Cuando se produce un accidente, el sistema conecta automáticamente el vehículo con la central de emergencias de cada ciudad y proporciona datos del siniestro, como la hora y el punto exacto en el que ocurrió.

Todas estas decisiones no son casualidad: la Unión Europea, a través del European Automobile Manufacturers Association (ACEA), tiene como objetivo reducir a la mitad la cantidad de muertes y lesiones graves tras accidentes de tránsito.