El Ministerio de Seguridad de la Nación desbarató una banda de secuestradores virtuales que extorsionaban a las familias de sus supuestas víctimas exigiendo grandes cantidades de dinero a cambio de su liberación. Fue a través de la Policía Federal Argentina, que llevó a cabo el allanamiento en la ciudad de Acebal, cercana a Rosario, y puso fin a esta organización.

“Estamos trabajando, día y noche, para desbaratar a estas bandas de secuestradores y llevarles tranquilidad a todos los argentinos”, aseguró la ministra Bullrich, quien instruyó políticas expresas a la Secretaría de Seguridad de Eugenio Burzaco. Y luego añadió: “Gracias a las tareas de inteligencia criminal aplicadas por las fuerzas federales, logramos hallar su base operativa”.

La investigación desarrollada por la Delegación Rosario de la Policía Federal, institución comandada por Néstor Roncaglia, en la que participó la Dirección Nacional de Investigaciones a cargo de Rodrigo Bonini, se inició a partir de una detención realizada por la misma fuerza el pasado 11 de mayo. Este delincuente pertenecía a la organización desbaratada en el día de la fecha.

Con lo recolectado durante la pesquisa, los uniformados identificaron el domicilio desde donde se extorsionaban a las familias del “secuestrado”. Inmediatamente, bajo las órdenes de la Unidad de Investigación y Juicio N° 2 de la Fiscalía Regional de Rosario, se requisó el lugar.

El resultado: se detuvieron a tres personas, dos hombres y una mujer, y se secuestraron elementos de vital importancia para la causa.

 

Más droga incautada en Rosario

Como consecuencia del despliegue de las fuerzas federales en la ciudad, impulsado por esta cartera, la Gendarmería Nacional detuvo a cuatro personas con dosis de marihuana y cocaína ya fraccionadas y listas para su comercialización. Los hechos tuvieron lugar en la intersección de Terragona Bis y Juan B. Justo y sobre la calle Jazmín.

Por un lado, se controló la documentación de una mujer que actuó de manera extraña ante la presencia de los efectivos de la Gendarmería -liderada por Gerardo Otero-. Entre sus pertenencias, los oficiales hallaron13 envoltorios de marihuana que contenían 125 dosis del estupefaciente listas para la venta.

En el segundo operativo, los gendarmes interrumpieron el camino de tres chicos. Al controlar su documentación se descubrió que uno de ellos tenía un impedimento para salir del país, lo que provocó que los demás involucrados evidenciaran claros signos de nerviosismo.

Al requisarlos, se detectaron dos armas de fuego: una 9mm y un revolver calibre .38, 146 dosis de marihuana y 15 de cocaína. Todas ya divididas y listas para su comercialización.

Los magistrados intervinientes dispusieron la aprehensión de los cuatro narcos y el decomiso de lo hallado por los uniformados.