Obras por respaldo político. Pese a la necesidad de recortes que impone la nueva meta del déficit fiscal que el Gobierno acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el presidente Mauricio Macri le dio luz verde al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para sostener el plan de infraestructura que la Casa Rosada pactó con las provincias.

El Gobierno buscará, así, llevar a la mesa de negociación con los gobernadores opositores algo que le permita sortear las dificultades que asoman con la negociación para la consolidación de un presupuesto, el nuevo objetivo de la administración nacional, que abarque el plan de ajuste necesario para llegar al 1,3% de déficit fiscal el año próximo.

Las reuniones con los mandatarios provinciales se suceden una tras otra. Ayer, por ejemplo, fueron cuatro los gobernadores, tres peronistas y un aliado, que visitaron la Casa de Gobierno: Juan Schiaretti (Córdoba) -el único que estuvo con Macri-, Gildo Insfrán (Formosa), Rosana Bertone (Tierra del Fuego) y Alfredo Cornejo (Mendoza). El jefe del Estado delegó el día a día de las discusiones en Frigerio, que ayer se reunió con los cuatro, junto con el secretario del Interior, Sebastián García De Luca, y la semana pasada lo había hecho con otros ocho gobernadores.

“Todo lo que está en marcha, pese a las restricciones presupuestarias, continuará. El mandato es ejecutar todo el presupuesto de obra que tenemos”, dijeron fuentes oficiales. Así, Macri se inclinó por los que le recomendaron realizar el ajuste en otros lugares como prenda de negociación para sellar un acuerdo por el presupuesto.

Sobre esta cuestión discutieron de forma “cordial” el presidente y el mandatario cordobés. Según pudo saber La Nación, en la reunión se abordó la necesidad de bajar el déficit y de que la herramienta para eso es el presupuesto nacional. Schiaretti le planteó a Macri tres cuestiones claves para lograr ordenar los números nacionales: le reiteró la necesidad de pasar AySA, Edenor y Edesur a la provincia de Buenos Aires y a la Capital, para “poner en igualdad de condiciones a todos los distritos del país”, y, por otro lado, le remarcó que hoy el gasto del funcionamiento de la Justicia de la Capital también debería transferirse.

Schiaretti, además, le recordó al Presidente que los subsidios al transporte en el área metropolitana “tienen $40.000 millones más que las provincias”. Y le sugirió también la necesidad de revisar los gastos que hace el Estado nacional que “están superpuestos con determinadas erogaciones que hacen las provincias y los municipios”.

Frigerio, en tanto, fue el encargado de recibir los pedidos de obras. Con Bertone conversaron sobre el avance de las obras de urbanización y las obras de infraestructura en territorio fueguino. Mientras que con Insfrán analizaron los detalles de las obras del Plan Nacional de Vivienda en Formosa.

Más tarde estuvo en su despacho Cornejo, presidente del radicalismo, con el que habló sobre las inversiones previstas para Mendoza y el desarrollo de las economías regionales locales.

El plan del Gobierno, además del presupuesto que es el eje central a cumplir, tiene tres ejes. En primer lugar, sostener el plan de infraestructura de acá a fin de año. Pero, además, la administración nacional quiere darle impulso a la matriz económica de las provincias. Entiende la Casa Rosada que ante un escenario de ajuste como el que atraviesa el país, en las provincias podrá “traccionar empleo” a partir del impulso que busca darles a los emprendimientos con los proyectos de economías regionales, de energía renovable o Vaca Muerta, por ejemplo.