Cuando todavía no se acallan las repercusiones del histórico paso que dio esta mañana la Cámara de Diputados, el debate en el Senado del proyecto que habilita la interrupción voluntaria del embarazo se presenta cuesta arriba para quienes impulsan el aborto legal.

Sin embargo, hay una alta volatilidad del voto ante la fuerte presión social que plantea el tema.

Según un sondeo realizada por La Nación, hasta el momento, el rechazo a la iniciativa mantiene ventaja en la Cámara alta en un escenario en el que imperan una gran cantidad de indecisos y de legisladores que prefieren no adelantar posición.

El Senado cuenta con 72 miembros de los cuales 26 ya se han manifestado en contra de legalizar el aborto y 17 lo han hecho por avalar el proyecto que debatió durante los últimos tres meses la Cámara baja.

Esto deja la definición de la disputa en 29 legisladores que aún no han fijado posición.

Al igual que en Diputados, la grieta sobre el aborto atraviesa de manera transversal a la Cámara alta y deja a senadores de todos los bloques en ambas veredas del debate.

Así, entre los que se manifestaron a favor de la interrupción voluntaria del embarazo figuran los jefes de los principales bloques del Senado, como los peronistas Miguel Pichetto (PJ) y Marcelo Fuentes (FP) y los oficialistas Humberto Schiavoni (Pro) y Luis Naidenoff (Cambiemos).

El líder del interbloque oficialista fue uno de los legisladores que apoyó el llamado a una consulta popular, pero tras el debate en Diputados giró de posición. “Con una media sanción, independientemente de las creencias personales, hay una realidad que un Estado debe abordar y es que no estamos ante un debate sobre fe sino sobre salud pública”, afirmó Naidenoff en diálogo con La Nación.

Otro de los que variaron su postura desde que comenzó el debate es el salteño Rodolfo Urtubey, que ahora apoya la despenalización del aborto en sintonía con la postura adoptada por su hermano, el gobernador Juan Manuel Urtubey.

En la lista de los que rechazan el proyecto se destacan oficialistas como el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo (Pro), y el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Esteban Bullrich, entre otros.

Aunque no vota, porque no es senadora, la vicepresidenta Gabriela Michetti ha sido una de las más activas entre los legisladores que se manifestaron en defensa de “las dos vidas”, al punto que organizó la foto del sector frente a las escalinatas del Congreso de la semana pasada.

En el peronismo, entre los opositores se destacan el vicepresidente del bloque, José Mayans (Formosa), de fuertes convicciones católicas, y el expresidente Carlos Menem (La Rioja).

Entre los que aún no se han manifestado sobresale Cristina Kirchner (Buenos Aires), quien siempre estuvo en contra de la legalización del aborto. Sin embargo, todo indica que terminará tomando el camino del pragmatismo y votando a favor. En cualquiera de los dos escenarios posibles, ya sea que el proyecto sea ley o termine rechazado, el apoyo al aborto implicará una ganancia para la expresidenta.

Por último, todavía es una incógnita el trámite parlamentario que tendrá la iniciativa en la Cámara alta.

La única definición, por el momento, es garantizar un debate amplio, aunque acotado en el tiempo con relación al tiempo que se tomó Diputados.

Las comisiones intervinientes podrían ser las de Legislación General, de Justicia y Asuntos Penales y de Salud, como mínimo; aunque hay dudas sobre cuál sería cabecera.