Por primera vez desde el retorno de la democracia, no hubo representante del gobierno nacional. El gobernador criticó el faltazo del presidente.

El acto protocolar por el Día de la Bandera fue breve y lleno de ausencias. Por primera vez desde el retorno de la democracia, la comitiva que se convocó al pie del Monumento, dos horas antes de que comiencen los desfiles, no incluyó a ningún representante del gobierno nacional. Tampoco hubo discursos, apenas un saludo de la intendenta Mónica Fein que no se extendió más de tres minutos. No sólo hubo un faltazo generalizado de la administración macrista, sino que además el acto central fue encabezado por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en un pueblo de Entre Ríos (ver página 6).

Después de la ceremonia, tanto Fein como el gobernador Miguel Lifschitz cuestionaron el faltazo del presidente Mauricio Macri. “No comparto la decisión, pero es importante que hayamos podido recuperar un acto con la presencia de los ciudadanos. Sin vallas, ni operativos de seguridad especiales”, sostuvo Lifschitz. Aún así, la gente se sumó masivamente al festejo durante la tarde y participó activamente de los recitales y actividades en el parque a la Bandera.

Unas doce horas antes, el personal de protocolo de Casa Rosada había comunicado a la Intendencia que el presidente Mauricio Macri no asistiría al acto por “cuestiones de seguridad”. Casi al mismo tiempo, los medios difundían un comunicado oficial que justificaba la ausencia en “la posibilidad de que se generen disturbios en las calles de Rosario”.

Sin el presidente en la ceremonia, otros funcionarios de su gabinete también suspendieron su viaje a Rosario. Tampoco dijeron presentes los legisladores nacionales ni provinciales de Cambiemos.

Municipio y la provincia acordaron retirar los tres mil metros de vallas que flanqueaban los accesos al Monumento con tres retenes y reducir al mínimo la ceremonia protocolar que se desarrolló a las 9.

Apenas unas palabras de “bienvenida” de Fein —donde evocó la voluntad de Belgrano de “construir una patria donde todos estén incluidos”— y la jura de lealtad a la bandera de los cadetes del Liceo Aeronáutico Militar (LAM), del Instituto de Seguridad Pública (Isep) y de la Policía Comunitaria completaron un acto que fue muy particular.

Raleado

Pese a que no existían impedimentos para participar de la celebración, fue un acto casi sin público. Quienes se acercaron por la mañana al parque a la Bandera lo hicieron detrás de tres consignas. Por calle Córdoba, a la altura del Concejo Municipal, estuvieron quienes participaron de la movilización convocada por la Multisectorial contra el Tarifazo. Se apostaron junto a banderas celestes y blancas que decían “no” al Fondo Monetario Internacional, justo el mismo día que el organismo aprobó formalmente el acuerdo.

Por la avenida Belgrano, otro grupo pidió el cumplimiento de las ordenanzas que prohíben la tracción a sangre y, casi llegando a Rioja, se armó una columna de manifestantes contra el proyecto de legalización del aborto que irrumpió en medio del desfile cívico.

Rostros serios y cortocircuitos

En medio de ese escenario, cuando aún sonaban los primeros acordes de la Marcha a Mi Bandera, Lifschitz se acercó a hablar con la prensa. Tajante, aseguró que “no había ningún peligro” para la llegada del presidente y que su seguridad estaba garantizada, “incluso por la propia estructura de presidencia”.

El gobernador pidió “recuperar” los actos del 20 de Junio “como un acto cívico, con su desfile y como una fiesta de la gente”.

Su ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, fue un poco más allá. Sostuvo que la seguridad del primer mandatario estaba “absolutamente garantizada” y sugirió que su ausencia “pasaba por otro lado”.

Desde la localidad entrerriana de Pueblo General Belgrano, donde participó de un acto por el Día de la Bandera, el ministro del Interior cruzó al gobernador. “Decidimos que no asista el presidente en conjunto con las autoridades provinciales, por sugerencia del mismo gobernador. Fue una decisión del gobierno nacional y el gobierno provincial para favorecer a los vecinos rosarinos”, explicó y aseguró que en la Casa Rosada “llamó muchísimo la atención el cambio de postura del gobernador Lifschitz”.

Frigerio aclaró que “la seguridad del presidente siempre está garantizada. Lo que planteamos es que con motivos de tener información de la presencia de grupos que iban sólo al acto a hacer disturbios, teníamos que reforzar la seguridad y el vallado”. Asado y música al sol

Recién sobre el mediodía, el paso del desfile cívico, los exquisitos humos del concurso de asadores a la estaca y los acordes de los primeros chamamés invitaron a la gente a acercarse al parque Nacional a la Bandera, mate en mano, para disfrutar del feriado.

La peatonal estuvo completamente teñida de celeste y blanco. No eran banderas, sino las camisetas, gorros y cornetas que ofrecieron vendedores ambulantes con vistas al próximo partido de la selección en el Mundial de Fútbol, esta tarde, a las 15, frente a Croacia.

Macri conmemoró por Facebook

En medio de la polémica por su faltazo al acto oficial por el Día de la Bandera, el presidente Mauricio Macri celebró ayer la fecha patria con un mensaje a través de la red social Facebook. Allí, el jefe de Estado difundió un breve video que mostró la tradicional ceremonia de granaderos izando la bandera argentina en la Plaza de Mayo. “Feliz Día de la Bandera!”, escribió el presidente en su muro.