Lo admitió el director del hospital Iturraspe, Francisco Villano, a raíz del caso de la mujer que perdió su bebé a los seis meses de embarazo. Sin embargo, aclaró que la medicación suministrada no fue la causa de la pérdida. Desde el Ministerio de Salud se confirmó que hubo mala praxis.

Francisco Villano (LT10)

Una mujer embarazada de seis meses perdió su bebé luego de recibir una medicación errada en el hospital Iturraspe de nuestra ciudad. El hecho se produjo el viernes 15 de junio pasado y ya comenzaron a multiplicarse las voces acerca de lo ocurrido y las responsabilidades en cuestión habida cuenta que la primera versión es que a la paciente se le inyectó un anticonceptivo subcutáneo. El director del efecto, Francisco Villano, sostuvo –en contacto con LT10– que esa “no fue la causa de la pérdida del bebé”.

“Esta paciente viene derivada de San Javier por estar cursando 26, 27 semanas de embarazo. La enviaron derivada a nuestro hospital con un diagnóstico de hipertensión arterial severa y rotura de bolsa. Ya tenía pérdida de sangrado a través de genitales”, detalló el profesional. Según su relato, la mujer llegó al Iturraspe con altos niveles de hipertensión y con bolsa rota. “Esas circunstancias hacen que sea un embarazo de altísimo riesgo, con un riesgo de parto prematuro y de muerte intraútero y de riesgo para la mamá”, agregó.

Frente a ese panorama, se le suministró “toda la medicación para poder madurar el feto, en el caso de que tenga que nacer prematuramente. Al mismo tiempo, tratar de sostener y madurar y los tiempos que tiene que estar el bebé dentro de su útero para mejorar sus condiciones de vida”, indicó el director.

En concreto, la mujer recibió medicación antihipertensiva. “La evolución del cuadro clínico estuvo relacionada con su patología de base”. Frente a la consulta concreta sobre si se le suministró un anticonceptivo subcutáneo, Villano expresó: “A uno le preocupa que se haga una medicación que no tiene una indicación precisa en un momento del embarazo. En este caso, se le dio un anticonceptivo progestágeno de depósito, de tres meses de efecto. Es progestágeno, favorece la gestación. La progesterona es una medicación que se la da a las mujeres que están en riesgo de perder un embarazo”, ilustró. Y aclaró: “La progesterona no es un abortígeno. Por otro lado, son medicamentos de depósito, (vale decir) la cantidad de droga que se va liberando lentamente al torrente sanguíneo es mínima”. Por lo tanto, “no puede ser que en seis, ocho horas haya logrado que esa hormona en el cuerpo del paciente un nivel terapéutico”.

Más allá de lo cual, el titular del hospital admitió que “el anticonceptivo inyectable de depósito fue un error porque era para otra paciente. Hubo una equivocación por parte del personal de enfermería que lo colocó. Eso consta en la historia clínica”, aseguró.

Mala praxis

Oraldo Llanos (LT10)

Personal judicial ordenó secuestrar la documentación en cuestión y los antecedentes. Al mismo tiempo, desde la cartera sanitaria se manifestó que se trató de un caso de mala praxis. En comunicación con la misma emisora, el subdirector Provincial de Políticas de Género e Interculturalidad en Salud, Oraldo Llanos, aseveró que el caso será materia de investigación. “Es una situación de un embarazo que podría haber llegado a otro destino. Tenemos protocolos no sólo por muerte materna, sino de antenatales. Si hay una equivocación en la medicación, desde ya que hay una mala praxis. Eso hay que comprobarlo”. En tal caso, se proseguirán con los procedimientos de rigor.

Asimismo, el funcionario ratificó que la medicación suministrada en este caso “en términos generales, no provocaría ese desenlace. Sobre todo, por el proceso hipertensivo complejo que presentaba la persona. Pero no sería la causa primaria a primera instancia”.