Desde el Servicio Penitenciario se detectaron estupefacientes dentro de panes; celulares envueltos en preservativos dentro de la salsa de tomate o adentro de papas; y billetes entre el papel higiénico.

Una de las polémicas generadas este año entre el Ejecutivo provincial y el Poder Judicial se debió al rechazo de limitar la cantidad de elementos que pueden llevar familiares a los internos de las cárceles. El Ministerio de Seguridad buscó limitar la mercadería hasta un máximo de dos kilos. Para exhibir el motivo de la medida –que fue suspendida por resolución judicial–, el gobierno difundió un video donde se ve cómo intentan entrar celulares, dinero y droga de una forma muy ingeniosa.

De acuerdo a las imágenes, se colocan billetes en los rollos de papel higiénico, droga en el interior de panes, y celulares envueltos en preservativos en envases de salsa de tomate o adentro de papas.

El Servicio Penitenciario brinda cuatro comidas a los internos (desayuno, almuerzo, merienda y cena). No obstante, los familiares pueden ingresar elementos de forma ilimitada.

En ese marco, el Ministerio de Seguridad implementó a principio de marzo pasado la medida, que limitaba al ingreso para cada interno en 2 kilos. Dicha iniciativa quedó suspendida por un hábeas corpus colectivo presentado con el patrocinio de la Fiscalía del Estado en la Justicia.

La subsecretaria de Asuntos Penitenciarios, a cargo de Juan Manuel Martínez Saliba, presentó este lunes por la mañana un recurso de inconstitucionalidad frente ante la decisión que tuvo la cámara de apelaciones.