El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tuvo un arranque de semana intenso en medio de la turbulencia financiera que afecta desde hace días el país. Temprano realizó una “call conference” con inversores de Wall Street para tratar de llevar calma sobre la situación. Luego encabezó una nueva reunión de coordinación de Gabinete Económico.

“Hoy nuestra prioridad absoluta es la reducción del déficit fiscal. Avanzamos en el trabajo con todos los ministerios del área económica en ese camino. Todos acordamos que nuestro principal objetivo hoy es el equilibrio de las cuentas públicas de la Argentina”, dijo Dujovne a los funcionarios.

Durante la reunión, se analizó el contexto internacional y la volatilidad observada en los mercados financieros durante las últimas semanas. Según fuentes oficiales consultadas por ámbito.com, Dujovne comprometió al gabinete económico a que la reducción del déficit sea “una prioridad absoluta”.

En ese marco, se acordó que no habrá en ninguno de los ministerios medidas con costo fiscal hasta el cierre del Presupuesto 2019. Y además, los responsables de cada cartera se comprometieron a acomodar todos sus programas con el foco en la prioridad fiscal y las metas comprometidas en el programa de gobierno. “Los ministerios harán un esfuerzo pensando en las políticas de cada uno de sus ministerios, pero la prioridad uno es la baja del déficit programado”, señalaron las fuentes.

Por su parte, el ministro de Energía, Javier Iguacel, ratificó el compromiso asumido en lograr la convergencia fiscal: “Vamos a cumplir con las metas fiscales que nos propusimos. Queremos un sector energético competitivo, fuerte, y que no requiera subsidios del sector público, con la única excepción de la tarifa social”.

En tanto, Dujovne dialogó con representantes y administradores de fondos de inversión que tienen intereses en la Argentina para dar precisiones sobre el rumbo económico, las proyecciones, y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La misión de Dujovne es recuperar la confianza del mercado a raíz de los nuevos golpes que recibió la matriz financiera. La semana pasada, una aceleración en la carrera alcista llevó al dólar a cerrar cerca de los $ 30. Contener la devaluación le costó al BCRA u$s 300 millones en reservas, además de los u$s 150 millones que vende por cuenta y orden del Tesoro, provenientes del crédito con el FMI.

Dujovne, además, encaró este operativo seducción a la par que se licitarán nuevas Letras del Tesoro en dólares, a las cuales se podrá suscribir en pesos, en dólares o con Lebac. Se trata de un paso más en la estrategia de continuar desarmando el stock de Lebac y busca quitarle presión al mercado de cambio.

En tanto que el Gobierno insiste con su compromiso de reducir el déficit fiscal para llevar certidumbre al mercado. De hecho, el propio presidente Mauricio Macri lanzó un mensaje a los inversores el pasado viernes, en medio de un nuevo sacudón financiero. “Vamos a cumplir”, afirmó el mandatario.