La población más vulnerable son los mayores de 60 años con enfermedades crónicas.

Las víctimas fatales por una devastadora ola de calor que azota desde hace más de una semana a la provincia canadiense de Quebec ascendió a 70. La temperatura del aire en esta provincia superó los 40 grados Celsius, según recogió el portal Sputnik.

Las autoridades locales señalaron que la mayoría de las víctimas tenían más de 60 años de edad y padecían enfermedades crónicas. Del total, 34 murieron en la ciudad de Montreal.

En medio del drama que causa el fenómeno meteorológico, los servicios de urgencias médicas informaron que reciben más de 1.200 llamadas diarias. Además, las autoridades de la ciudad toman medidas urgentes, en particular, para ampliar el horario de funcionamiento de las piscinas.

“Estoy de todo corazón con las personas de Quebec que han perdido a un ser querido durante la ola de calor”, tuiteó el miércoles pasado el primer ministro, Justin Trudeau, e invitó a los canadienses a “protegerse a sí mismos y a su familia”.

En 2010, las altas temperaturas provocaron la muerte de un centenar de personas en la región de Montreal. Ninguna muerte vinculada a la ola de calor se ha reportado hasta ahora en la provincia vecina de Ontario, que también registró altas temperaturas.