La semana pasada saquearon su casa en Córdoba. Este miércoles volvieron por sus trofeos y su ropa de boxeo. Indignada y dolida, la pentacampeona dialogó con LT10.

“Estoy mal, angustiada, triste, con bronca, con impotencia, con mucho dolor”, responde Alejandra “Locomotora” Oliveras ante la pregunta de rigor: “¿Cómo estás?”. Y no es para menos. El jueves pasado entraron a su casa en ciudad de Córdoba y la desvalijaron. Y este miércoles, volvieron por lo que más le duele: aquello por lo que luchó durante toda su vida.

La entradera de la semana pasada sucedió mientras ella viajaba a Chaco a dar una charla motivacional. La llamó su hijo y le dijo que les habían robado todo. Desde los electrodomésticos hasta las ollas, pasando por la ropa de cama. “No tenemos nada. Yo tenía lo necesario para vivir y ahora estamos con frazadas prestadas, mirá vos”, lamentó, en diálogo con Primera Tarde. Pero lo peor vendría seis días después.

“Ayer volvieron a entrar pero vinieron por mi historia, por mis cosas, por la Locomotora. Me sacaron todos mis trofeos”, contó. Y eso no fue todo: se llevaron la capa con la que ganó el segundo título mundial de la mano de Amílcar Brusa, su ropa y botitas de boxeo, todos los reconocimientos y premios de cada rincón del país, las cartas de felicitación por ser pentacampeona y por entrar en el récord Guiness, los cuadros, el Cóndor de Oro como mejor deportista argentina…

“Lo único que les pido a estos chorros, a esta mierda, es que me devuelvan mi historia. Porque eso no lo puedo comprar y nadie lo puede vender ni ponérselo y andar por la calle”, pidió.

Sobre los posibles responsables del robo, dijo: “Yo enemigos no tengo. Yo siempre sembré amor, cariño, respeto”.