¿En nuevo escenario para el apocalipsis? ¿Una posible fecha de estreno? ¿Una nueva vida para Steve, uno de los personajes favoritos de las dos primeras temporadas? El nuevo video de Stranger Things que desde hoy circula por las redes dura un minuto y 26 segundos y plantea más interrogantes que certezas sobre la nueva temporada de la serie fenómeno de Netflix .

De hecho, las imágenes son en realidad una falsa publicidad del shopping que aparentemente abrió en Hawkings, Indiana, después del final de la segunda temporada. Con toda la parafernalia de la nostalgia ochentosa -está la música de sintetizadores, los colores flúo y los looks de gimnasia que popularizó Jane Fonda-, el clip repasa hitos de la cultura popular de 1984 como el lanzamiento del disco Born in the USA de Bruce Springsteen o el bestseller La caza del Octubre rojo, la novela de Tom Clancy que luego se adaptaría al cine. Claro que lo más vintage de todo el asunto es que el centro comercial llamado Starcourt cuenta con una tienda de discos y una librería para adquirirlos.

De los amados personajes de la serie el único que hace una especie de cameo en el video es Steve Harrington (Joe Keery) que aparece como el resignado empleado de una heladería, que lo obliga a vestirse de marinerito y tapar con un sombrero su gloriosa cabellera, junto a Robin (Maya Hawke), uno de los nuevos personajes anunciados para la tercera temporada.

Las imágenes culminan con la invitación a visitar el lugar “el próximo verano” (boreal), lo que muchos fanáticos interpretan como una pista sobre la fecha de estreno de la nueva temporada. Si tuvieran razón eso implicaría que los nuevos episodios recién se verían en 2019. Claro que muchos creen que la referencia al verano en realidad tiene que ver directamente con la trama que podría transcurrir durante el receso escolar de los protagonistas que tendrían al flamante centro comercial como punto de reunión. Acompañando el video promocional, también se difundió un comunicado del alcalde Kline (otro personaje nuevo) que será interpretado por Cary Elwes, un guiño a los años ochenta en sí mismo gracias a su participación en la fantástica La princesa prometida (1987).