Las acciones de Bayer cayeron en la Bolsa de Fráncfort casi un 11 % como reacción a la sentencia contra Monsanto en lo que podría ser la primera de cientos de demandas contra el productor de transgénicos.


Hay al menos dos versiones que compiten entre sí sobre la historia del matrimonio de Bayer y Monsanto. Una habla de grandes oportunidades, buenas perspectivas y brillantes resultados de la mega-fusión. “La adquisición de Monsanto es un paso muy importante en el desarrollo de Bayer”, dijo Werner Baumann, CEO de Bayer, en la Junta Anual de Accionistas de la compañía. Eso fue en mayo, poco antes deconsumarse la adquisición de Monsanto. En vista del crecimiento y el envejecimiento de la población mundial, la adquisición es coherente y correcta, dijo Baumann. “Muchos de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo están en las áreas de salud y nutrición”.

La otra versión trata de los riesgos de la adquisición de Monsanto. Y es un poco más larga. Aquí, por ejemplo, la cuestión es si el camino actual de la agricultura industrial se seguirá de forma sostenible, también en el futuro. En la actualidad, sin embargo, se trata principalmente de un producto fitosanitario controvertido llamado “Roundup”. Contiene glifosato, del que se sospecha que causa cáncer. Nada menos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) encontró que el glifosato “probablemente” es cancerígeno. Los jueces estadounidenses han seguido este punto de vista: Un tribunal de San Francisco condenó a Monsanto porque la empresa no había advertido suficientemente de los riesgos del uso de plaguicidas que contienen glifosato. Monsanto ha sido condenado a indemnizar con 289 millones de dólares a un hombre que asegura que el cáncer terminal que padece se debe a su exposición al herbicida glifosato. La compañía ha apelado el veredicto.
El producto fitosanitario controvertido Roundup contiene glifosato.
El producto fitosanitario controvertido “Roundup” contiene glifosato.

 

Glifosato y cáncer

Sin embargo, los inversores en la bolsa huyeron en masa. Ayer las acciones de Bayer cayeron un 11 por ciento en la Bolsa de Fráncfort – una pérdida inusual para una empresa del índice Dax en un solo día. “Esto es un choque porque no se esperaba una indemnización de esta magnitud”, dice Oliver Roth de la casa de valores Oddo Seydler. “Ahora vemos que los riesgos son mayores de lo que habíamos escuchado de antemano, al menos por parte de la dirección de Bayer. El riesgo también puede ser cuantificado de otra manera: en el pasado año fiscal, Monsanto generó cerca de un cuarto de sus ventas en su negocio de “Productividad Agrícola”. El volumen de ventas de 3.700 millones de dólares de Monsanto en esta área se deben principalmente a la venta de pesticidas que contienen glifosato.

Se trata del primer proceso en los EE.UU. que aborda la cuestión de si el glifosato puede causar cáncer. Pero de ninguna manera será la última: Monsanto se enfrenta a más de 5.000 demandas similares en Estados Unidos con respecto al glifosato. “Es probable que muchas más personas se sientan atraídas por posibles demandas colectivas”, dice Uwe Treckmann, analista en Commerzbank.

 

Buena reputación en peligro

Sin embargo, desde el punto de vista de Bayer y Monsanto, todavía es demasiado pronto para el pesimismo. Porque Monsanto pasará a la siguiente instancia. No es inusual en EE.UU. que las multas en tales procedimientos se reduzcan sustancialmente en una fecha posterior; en algunos casos, los jueces incluso anulan completamente las sentencias en la siguiente instancia. El analista Michael Leacock, de la casa corredora Mainfirst, dijo, sin embargo, que la sentencia debería pesar sobre las acciones durante mucho tiempo debido a las incertidumbres.

Las demandas contra Monsanto y Bayer podrían ascender a varios cientos de miles de millones de dólares. Ninguna compañía podría sobrevivir eso. Sin embargo, la mayoría de los observadores creen que el asunto no llegará al extremo. Hay demasiados puestos de trabajo en juego, también en el lado estadounidense. Monsanto emplea a unas 23.000 personas.

Para Bayer, sin embargo, la fusión con Monsanto puede perjudicar gravemente su reputación. El nombre Monsanto desaparecerá en el curso de la fusión. Pero esto no significa la desaparición de lo que Monsanto representa en los ojos de mucha gente en Alemania. Se sospecha que el glifosato causa cáncer y Monsanto gana su dinero con plantas genéticamente modificadas, algo que es rechazado vehementemente por muchos consumidores en este país.