Un muerto y varios heridos es el balance provisional del ataque que tuvo lugar a primera hora de la tarde de ayer (noche en España) en una zona comercial de la ciudad de Jacksonville, en el noreste de Florida.

Son las cifras oficiales facilitadas al cierre de esta edición por Mike Williams, el sheriff de esta ciudad de alrededor de 900.000 habitantes. Fuentes policiales consultadas por medios locales hablaban de cuatro muertos y once heridos.

En su primera comparecencia ante los medios, el sheriff apuntó que el sospechoso, la única víctima oficial, es un hombre blanco, aunque no especificó detalles sobre su identidad. Descartó la existencia de un segundo atacante. El tiroteo se produjo durante la celebración de un campeonato de videojuegos deportivos. El torneo se podía seguir en directo a través de internet. De la emisión ha trascendido un vídeo en el que se escuchan hasta doce disparos y los gritos de desesperación de varias personas.

A falta de los datos definitivos, en el hospital UF Health, de Jacksonville, decían haber atendido a seis personas, de edades de entre 20 y 35 años, procedentes del lugar de los hechos. Cinco de ellas se encontraban en buenas condiciones y una de ellas en estado grave, con un disparo en el pecho. Tres había recibido un disparo, mientras los demás habían recibido al menos dos. En otro de los centros médicos de la localidad, el Memorial Hospital, las tres personas atendidas no sufrían heridas de gravedad.

La noticia del tiroteo saltó pasadas las 2 de la tarde hora local (8 de la tarde en España). Los primeros testimonios de supervivientes llegaron vía Twitter. Uno de los jugadores, Drini Gjoka, de 19 años, según figura en su perfil en esta red, anunciaba que acababan de atacar el torneo y que una bala le había afectado a un dedo pulgar. «Nunca más daré nada por supuesto. La vida puede acortarse en un solo segundo», respiraba aliviado.

Otro de los testimonios lo recogía ‘The New York Times’. Sujeil Lopez, madre de Larry, de 25 años, recibió una llamada en la que le informaron de que su hijo había sido disparado hasta tres ocasiones, pero desconocía su situación.

Es el segundo tiroteo en Jacksonville en apenas 48 horas. El viernes, los disparos al final de la celebración de un partido de fútbol americano colegial dejó un joven muerto y dos heridos