Se despliegan operativos en toda la provincia para ejercer acciones de control de peso a los camiones. El exceso de carga reduce sensiblemente la vida útil de los pavimentos y también atenta contra la seguridad vial, por la distancia de frenado.

Los ministerios de Infraestructura y Transporte y de Seguridad de la provincia trabajan en conjunto para erradicar la problemática del exceso de carga de los transportes que circulan por las rutas santafesinas.

Esta semana se realizaron operativos en el kilómetro 141 de la Autopista Rosario-Santa Fe, donde ambos organismos controlaban el peso de los camiones que circulaban.

El administrador general de la dirección provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, pidió “concientización sobre este problemática de exceso de carga” ya que, además de constituir un peligro para la seguridad vial, reduce sensiblemente la vida útil de los pavimentos.

“Por una decisión política del gobernador Miguel Lifschitz estamos llevando adelante un plan vial sin precedentes, con más de 15.000 millones invertidos para potenciar la red vial provincial”, informó.

“La provincia hace un gran esfuerzo en potenciar nuestras vías de comunicación, para llevar igualdad de oportunidades y desarrollo a todos los rincones de la provincia y para ello estamos realizando estrictos controles de carga para preservar nuestras rutas”.

“Las obras que ejecutamos en nuestras rutas provinciales, tanto pavimentaciones nuevas como repavimentaciones, se diseñan para que brinden un buen servicio durante su vida útil. Para el cálculo, se utiliza el transito diario medio anual considerando que el mismo circula con las máximas cargas permitidas por la Ley, con un peso máximo por eje”, explicó.

Seghezzo y aportó un dato contundente: “Cuando los transportes de carga circulan con sobrepeso, la vida útil de nuestras rutas se reduce de manera exponencial: si el exceso de carga es del 50%, la vida útil de la ruta será cinco veces menor a lo proyectado”.

En tanto, el subsecretario de Coordinación de Políticas Preventivas y Seguridad Vial, Fernando Peverengo, explicó que “estos operativos se hacen en simultáneo en toda la provincia” y aseguró que “pusimos a disposición gran parte de los recursos humanos de la Policía Vial para, por medio de este servicio, cuidar nuestras rutas y fortalecer la seguridad vial”.

Además remarcó que “los transportes de carga son los que poseen mayor índice de sinistralidad”, y señaló que “el problema del exceso de peso en los camiones se debe a la maniobrabilidad”.

Por su parte, el director provincial de Seguridad Vial y Coordinación Interjurisdiccional, Gustavo Sella, contó que “la nueva Ley aprobada por la Legislatura le concede a la Agencia Provincial de Seguridad Vial la potestad de infraccionar el tránsito que circule con sobrepeso” y explicó que los operativos se llevan adelante para “bregar por la seguridad vial”, porque “un camión no tiene el mismo frenado cuando tiene exceso de carga”.

CONTROLES
La dirección provincial de Vialidad y la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) conformaron patrullas de control que trabajan las 24 horas. Un caso paradigmático es el puesto permanente que está apostado en la localidad de Tostado, donde llega por rutas nacionales, gran parte de la producción de Chaco, Santiago del Estero y del noroeste argentino, y confluyen en las rutas provinciales 2 y 17.

También se empezó a usar tecnología de punta con la incorporación de balanzas dinámicas. Esto permite cuantificar la circulación de camiones y su peso, elementos de análisis para saber a dónde apuntar los operativos de carga.

Los operativos se dividen en dos ejes: las inspecciones de balanza en ruta, tarea consistente en obtener el pesaje del camión con balanzas digitales móviles; y los operativos de receptores de carga, donde la información de dichas balanzas privadas permite declarar el peso total del material transportado.

“Cambiamos el paradigma de los controles; veíamos que muchos camioneros se avisaban cuando veían un control sobre la ruta. Por ese motivo, ahora también auditamos directamente al receptor de carga”, contó Seghezzo.

Este tipo de controles consisten en inspeccionar a las empresas acopiadoras de cualquier tipo de mercadería (cereal, arena, piedra, chatarra, carbón) pidiéndoles los comprobantes (factura, remito, carta de porte, ticket de balanza) de todas las descargas que tuvieron desde el último control.

“Apoyados en la nueva Ley de Cargas, estamos totalmente decididos a erradicar el exceso de peso en las transportes que circulan en la provincia de Santa Fe. Es la única manera de dar sustentabilidad en el tiempo a este gran plan vial que nos ha encargado el gobernador Lifschitz”, remarcó.

Cabe destacar que gran parte de la red provincial actúa hoy como red nacional: el 68% de las exportaciones de granos y subproductos del país salen por los puertos del sur provincial, donde está el complejo aceitero más importante. Transportistas de Salta, Tucumán, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis, y Buenos Aires elijen la red provincial antes que la nacional por diversos factores, como pueden ser las mejores condiciones de transitabilidad o la gratuidad en su utilización.

“Consideramos que es el momento de volver a estudiar el catastro vial. Cuando se estableció la red nacional y provincial, era una época en la que todavía trabajaba el ferrocarril y no estaban los puertos del sur provincial, principales exportadores de Argentina”, explicó Seghezzo, y agregó: “Eso hace que en la actualidad, con el aporte de los santafesinos, estemos manteniendo una red vial que presta servicios al transporte de cargas, de gran parte del país”.