En los últimos meses, el crecimiento de los intereses bancarios ha sido más que significativo, según alertan los expertos. Sugerencias a la hora de realizar el pago. ¿Qué hacer y qué evitar cuando se utiliza el plástico?

La incertidumbre en la economía genera a diario angustia entre los ciudadanos, en especial en aquellos que no son expertos en la materia pero padecen los cachetazos de la realidad.

Son muchos los temas que preocupan a la hora de pagar, pero cancelar las deudas adquiridas con tarjetas de crédito es una de las que se acrecienta en estos días.

Martín Ferreyra, profesor de la cátedra Economía Argentina de la UNCuyo, explica que los bancos no cuentan con una reglamentación unificada en relación a las tasas de interés, es decir las entidades financieras no cobran lo mismo a los consumidores.

La inflación influye de manera directa en la tasa de interés de referencia y esto modifica el financiamiento que los bancos ofrecen a los clientes a través de sus tarjetas. El aumento es progresivo a medida que sube la tasa de interés.

“El proceso inflacionario tiene una multiplicidad de causas. La más importante para explicar este fenómeno es la inflación por costos, que son cada vez más caros. Está aumentando el capital que es el insumo central en todos los procesos productivos. El banco cobra cada vez más el financiamiento para prestar dinero, financia con tasas de interés más altas. Cada vez que sube la tasa de interés suben los intereses de la financiación que colocan los bancos a las tarjetas. Por lo tanto, es más caro que te presten dinero. Sube el costo de financiamiento”, explica Ferreyra.

Si bien hay tasas de referencia, hay distintos bancos, diversas tarjetas, y condiciones distintas según el tipo de cliente, entre otras variables.

Especialistas y expertos consultados por MDZ brindan algunos consejos para quienes deben afrontar deudas contraídas con sus tarjetas de crédito:

  • Evitar refinanciar: Intentar por todos los medios negociar una nueva financiación con las tarjetas de créditos y las deudas en general. Los costos de los bancos suelen ser muy altos y el consumidor puede perder dinero con lo que está financiando. Finalmente puede terminar pagando mucho más de lo que cuesta el producto.
  • Si se tiene una deuda con tasa fija, es conveniente mantener esa deuda. Si el endeudamiento es con tasa variable, en la medida de lo posible, se sugiere cancelar lo adeudado. Esto aplica para las tarjetas de crédito.
  • Si se utiliza la tarjeta de crédito, en lo posible comprar en dos o tres cuotas. Si se necesita mayor financiamiento evaluar la posibilidad de las 12 cuotas que suelen tener menos interés que en seis cuotas.
  • Es recomendable pagar el total de la deuda y no los mínimos que sugieren las tarjetas de crédito. Esto porque los intereses se incrementan notablemente de un mes a otro a la hora de pagar.
  • Revisar la letra chica de los contratos y en especial de los resúmenes de las tarjetas.
  • Observar los costos de financiación de los pagos mínimos de las tarjetas.
  • Chequear los resúmenes de los bancos, considerando que la tasa de inflación es del tres por ciento mensual aproximadamente por lo que el interés de financiación debería ser cercano a esta cifra.