Carmen Montón tuvo su momento estelar la semana pasada tras impulsar la recuperación de la sanidad universal en el Congreso. Pero ayer se desayunó con el titular del eldiario.es sobre las presuntas irregularidades en su máster sobre Estudios Interdisciplinares de Género, que cursó en la Universidad Rey Juan Carlos durante los años 2010 y 2011. Según esas informaciones, la ministra no habría asistido a clase y habría convalidado una asignatura de manera irregular.


Tengo la conciencia muy tranquila

La titular de Sanidad reaccionó de forma rápida e intentó salir al paso de esa información ofreciendo una rueda de prensa ayer mismo por la mañana. En esa comparecencia relató que hizo parte del máster de forma presencial y el resto on line, que estaba embarazada en aquella época y subrayó que “no todos somos iguales” para diferenciarse de Cristina Cifuentes y Pablo Casado, quienes también se han visto salpicados por los escándalos relativos a sus propios másters cursados en la misma universidad.

Esta noche, ha insistido en que no cometió irregularidades. “Tengo la conciencia muy tranquila”, ha asegurado. “En 2010 decidí cursar un máster para hacer mejor mi trabajo en el Congreso, lo hice con entusiasmo. En las últimas 24 horas, eso se ha puesto en cuestión. He dado explicaciones desde el primer minuto, he sido transparente y honesta”, se ha despedido Montón, en una comparecencia que ha ofrecido en el Ministerio, sin admitir preguntas de la prensa, para anunciar que ha presentado su dimisión ante Sánchez.

La ministra ha reiterado así la trasparencia de su actuación, algo que no creen ni en la oposición ni en buena parte del PSOE. Muchos socialistas esperaban ya esta mañana la dimisión de la ministra. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha dejado entrever que veía muy difícil otra salida que la despedida de Montón y Ciudadanos ya pidió ayer su comparecencia en el Congreso para que diera nuevas explicaciones sobre el escándalo.

Pero esas críticas no habían hecho mella en Sánchez, quien no ha olvidado que Montón fue una de las pocas compañeras que le respaldó cuando le echaron de la dirección del PSOE en octubre de 2016. El presidente del Gobierno ha salido en defensa de Montón esta tarde, pero no ha tenido en cuenta un detalle: ayer, durante su rueda de prensa, la ministra enseñó su trabajo, pero de lejos y no permitió que los periodistas vieran más allá de la portada.

Hoy ha trascendido que la titular de Sanidad copió de Internet 19 de las 52 páginas de que constaba ese trabajo que la ministra no quiso mostrar. Y Montón ha dimitido. Se ha convertido así en la segunda ministra que deja su cargo por culpa de un escándalo en solo 100 días de Gobierno. La precedió Màxim Huerta que dimitió solo una semana después de ser nombrado después de que se publicasen sus problemas con Hacienda.