El Partido de los Trabajadores de Brasil eligió el martes a Fernando Haddad como su candidato presidencial para los comicios de octubre, en reemplazo del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

El organismo ejecutivo del Partido de los Trabajadores de Brasil decidió el martes que Fernando Haddad será su candidato para la elección presidencial del mes próximo, en reemplazo del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

A Lula no se le permitió competir porque está cumpliendo una pena de cárcel por cargos de corrupción.

Los abogados de Lula presentaron sin éxito varios recursos para extender el plazo hasta el 17 de septiembre. También alegaron en vano la necesidad de acatar un pronunciamiento del Comité de Derechos Humanos de la ONU para que Lula pueda ser candidato y hacer campaña desde la cárcel.

Lula, identificado con los programas sociales que durante sus dos gobiernos permitieron sacar de la pobreza extrema a millones de brasileños, era el gran favorito en los sondeos. Su intención de voto subió incluso después de ser condenado como propietario de un apartamento en el litoral paulista, ofrecido por una gran constructora a cambio de su mediación para obtener contratos en Petrobras.

El exlíder sindical, objeto de otros cinco procesos, se declara inocente en todos y denuncia un acoso judicial y mediático para impedir que el PT vuelva al poder.

El PT ganó las últimas cuatro elecciones presidenciales, dos con Lula (2002 y 2006) y dos con su heredera política, Dilma Rousseff (2010 y 2014), destituida en 2016 por el Congreso, bajo la acusación de manipular las cuentas públicas. Fue sustituida por su vice conservador, Michel Temer, acusado de “golpista” por el PT.

Habrá que ver ahora si Lula consigue traspasar en menos de cuatro semanas de campaña su prestigio a Haddad, prácticamente un desconocido en los bastiones del “lulismo”, sobre todo en el paupérrimo nordeste, donde también tiene su feudo el candidato de centrozquierda Ciro Gomes.

“A Haddad le espera una tarea inmensa, es correr un sprint cuesta arriba. A Haddad se lo conoce muy poco fuera de lo que es el sudeste. Naturalmente el problema de Haddad ahora es quitarle votos a Ciro Gomes, que se viene consolidando como candidato de izquierda en el nordeste, que es el tercer colegio electoral del país”, dijo a la AFP el analista Matías Spektor, profesor de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).

Según una encuesta publicada el lunes, el apoyo a Haddad, exalcalde de Sao Paulo, subió a 9% desde el 4% que obtuvo en un sondeo el mes pasado, con lo que quedaría en tercer lugar en los comicios del 7 de octubre.