Te encontrás esperando para emprender un largo viaje a casa, estás de escala o deseando conocer algún exótico destino turístico alrededor del mundo. Con tanto tiempo muerto en los aeropuertos, los usuarios de tecnología aprovechan esa oportunidad para cargar sus equipos electrónicos. Pero ni bien empiezan a buscar enchufes, se dan cuenta que no fueron los únicos en tener esta brillante idea.


Por eso, ¿qué mejor que jugar con los sentimientos de la gente que va a cargar sus celulares? Esto podrían haber pensado quienes comenzaron con la broma de pegar stickers que imitan la entrada de un enchufe. Esperanzada, la persona se acerca hasta el único enchufe que ve libre y ¡zas! se da cuenta que cayó en el chiste: el enchufe es nada más y nada menos que una pegatina.

Estas pegatinas están tan bien hechas que incluso simulan la sombra de los bordes del enchufe, para parecer más real. Más allá de la broma, el choque con la realidad de un enchufe falso puede hacernos reflexionar sobre la constante dependencia de los usuarios hacia los artículos electrónicos.