La medida involucra a los 1700 empleados de la fábrica de Alvear y rige hasta el 31 de enero.
Tal como se había anticipado la semana por los representantes del Sindicato de Mecánicos (Smata) que acordaron el esquema con la empresa, General Motors articula desde este lunes un régimen de suspensiones que alcanza a todo el personal de la planta ubicada en Alvear.

La medida, que tiene vigencia hasta el 31 de enero de 2019, se adoptó por la caída en las ventas del mercado local y el desplome de las exportaciones.

La decisión se adoptó luego de un cónclave entre los directivos de GM, el titular de Smata a nivel nacional, Ricardo Pignanelli, y el delegado local, Marcelo Barros. El esquema busca mantener operativo un solo turno.

De esta manera, los empleados trabajarán semana por medio y cobrarán el 70% del sueldo neto. También percibirán aguinaldo y vacaciones, aunque no bono ni presentismo. No habrá despidos.

En la planta de Alvear actualmente se fabrica el Cruze II, un sedán de gama media alta que se destina tanto al mercado local como al exterior. Mientras que en Argentina los datos de agosto marcan una caída del 25%, las ventas a Brasil hace más de un año que están estancadas.

No obstante, la empresa está avanzando en la inversión de u$s500 millones para fabricar un nuevo modelo que verá la luz en 2020.