Trasladaban la droga en el baúl del auto, con total impunidad. Después del procedimiento, la Gendarmería Nacional profundiza las investigaciones para dar cuenta del origen y el destino de los estupefacientes.

“Tenemos la decisión política de no permitir que ningún territorio de nuestro país sea dominado por violentos. Bajo esa premisa hemos intensificado el despliegue de efectivos en toda la provincia de Santa Fe”, aseguró la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien ayer estuvo en la ciudad de Rosario y supervisó los dispositivos emplazados en el barrio Las Flores.

La operación “Baúl Pintado” se desarrolló en el marco del programa “Argentina sin Narcotráfico” que promueve el Gobierno Nacional para sacar la droga de los barrios. Así, siguiendo las instrucciones que el Ministerio impartió a la Secretaría de Seguridad que dirige Eugenio Burzaco, los gendarmes patrullaban por la calle San Luis cuando, en la intersección con Teniente Agneta, dieron la voz de alto al conductor de un vehículo Peugeto 307.

Luego de identificar a quien manejaba y a su acompañante, el personal de la Gendarmería Nacional –institución que comanda Gerardo Otero- profundizó la requisa. Los síntomas de nerviosismo de los dos sospechosos iban en aumento cuando se les requirió que abrieran el baúl del rodado. Allí se halló una bolsa de arpillera que acondicionaba 32 paquetes tipo “ladrillo” de distintos colores: marrón, ocre, rojo y azul.

Ante la presencia de testigos, los uniformados arrestaron a los dos narcos y decomisaron los estupefacientes. Las pruebas de rigor arrojaron positivo para marihuana por un peso total de 24 kilos 702 gramos. Tras dejar todo a disposición del juzgado de turno, se promovieron averiguaciones para dar con todo el entramado criminal.