Los manifestantes del MLST, grupo separado del mayor movimiento de campesinos sin tierra de Brasil, MST, reivindican ante el gobierno una mayor agilidad en la distribución de tierras improductivas entre agricultores.

Al menos 30 agentes de seguridad resultaron heridos con la invasión.

Los diputados, sumamente alterados, solicitaron al presidente de la cámara Aldo Revelo que permitiera entrar en acción a la fuerza de choque de la Policía Militar e incluso a tropas del ejército, para contener la avalancha. Los parlamentarios solicitan además la prisión de los invasores.