En el primer semestre se detuvo a 292 personas por tenencia de drogas. Se trata de causas que quedan en archivo y no se elevan a juicio. El 50 por ciento de las detenciones se dieron en Alto Verde.

El dato surge de las fuerzas federales en el mes de agosto y con bombos y platillos se publicó que se triplicó la cantidad de personas detenidas y el correspondiente inicio de las causas penales. Si bien parece un dato contundente y que pega de lleno en corazón del narcotráfico, en realidad se tratan de delitos por tenencia para consumo personal de estupefaciones enmarcados en la Ley 23.737.

Según explica el periódico Pausa, en concreto, fueron 292 personas las detenidas en el primer semestre del año (un promedio de cuatro personas por día). La comparativa con respecto al año anterior da como resultado tres veces más ya que en 2017, en el mísmo período, se detuvieron y se le iniciaron causas a 105 personas.

Según la Ley 23737 en su Artículo 14, la tenencia de drogas está penada con prisión de un mes a dos años, siempre y cuando se compruebe que es para uso personal. Más allá del carácter ambiguo del artículo porque no se define qué es el consumo personal, es un paradigma prohibicionista (toda la Ley 23737) que persigue a los consumidores y que al contrario de acabar con el narcotráfico, hace de él un negocio rentable.

Por otro lado, todas las causas que se han iniciado en la ciudad por tenencia de drogas para consumo personal han culminado en el archivo, es decir que no se han elevado a juicio. Esto responde a que en 2009, a partir del Fallo Arriola de la Corte Suprema de la Nación, se declaró inconstitucional el Artículo 14 de la 23737 porque va en contra del Artículo 19 de la Constitución Nacional que expresa que: “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados”. Este fallo de la Corte es una doctrina, lo que hace que cada causa similar a Arriola, muy probablemente, termine sin efecto, aunque no es obligación de los magistrados acatar la doctrina.

Ley de Narcomenudeo

En el último discurso de cámaras el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, pidió la Ley de Narcomenudeo y que sea tratada lo antes posible en ese momento el funcionario destaco: “Creemos que va a ser efectiva. No es una receta mágica, pero va a ser una herramienta más, utilizada con criterio, de manera selectiva. Aquí no buscamos perseguir al consumidor, de ninguna manera, ni perseguir al pequeño distribuidor, a aquel, que de manera individual les vende a sus amigos. Aquí queremos ir sobre aquellas organizaciones delictivas que se dedican al narcomenudeo, ese es el objetivo”, definió.

En otra parte de la alocución dijo que “Es una herramienta que creemos necesaria porque si miramos el mapa del delito, vamos a ver claramente que allí donde funcionan los lugares de venta de drogas en los barrios, allí, alrededor de cada uno de esos puntos de venta, se genera un círculo de violencia, heridos de armas de fuego, enfrentamientos y homicidios”, expresó el titular del Poder Ejecutivo.

La decisión pegó fuerte en los pasillos legislativos y automáticamente se dividieron las aguas con respecto a este tema. Hace unos días el gobernador nuevamente pidió que se trate el proyecto pero el panorama es complicado ya que no tendría el apoyo legislativo necesario.