La mujer tuvo a su bebé la tarde del viernes en la Maternidad Eva Perón de Malvinas Argentinas, custodiada por policías. Le puso Efraín


Menos de 24 horas después de haber sido detenida como sospechosa de haber asesinado a su sobrina, Sheila Ayala, de 10 años, la tía de la víctima, Leonela Ayala (25), fue internada este viernes y por la tarde dio a luz a su cuarto hijo, un varón, y le puso Efraín.

La joven, que pasó la noche en una comisaría de San Miguel y a la mañana había sido trasladada a la Alcaidía de Malvinas Argentinas ante la posibilidad de que el fiscal Gustavo Carracedo le tomara declaración indagatoria, comenzó con contracciones antes del mediodía.

Por eso, una camioneta de la Policía Bonaerense la llevó hasta la Maternidad Eva Perón de Malvinas Argentinas, a unas 20 cuadras de la oficina del fiscal. Finalmente, a las 16:16 de este viernes, la mujer parió al bebé en un parto normal.

Fuentes del hospital confirmaron a Infobae que tanto la mamá como el bebé están estables, pero que el recién nacido será sometido a diversos estudios, ya que Leonela no se hizo controles durante los ocho meses y medio que duró su embarazo. “Fue una gestación no controlada”, aseguraron.

El jueves, cuando quedó detenida, Leonela habría contado a policías (en declaraciones que, de haber existido, igual no tienen valor judicial) que ella junto a su pareja, Fabián González (24), estuvieron bebiendo alcohol y consumiendo drogas y que no recuerda cómo asesinaron a su sobrina. Las primeras pericias hechas sobre el cadáver indican que la nena podría haber muerto el mismo día que desapareció.

Por la falta de controles y los presuntos excesos de su madre, entre este viernes y el sábado los médicos le harán al bebé recién nacido estudios toxicológicos para descartar que haya nacido con patologías derivadas del policonsumo y la falta de controles.

Leonela Ayala comenzó con contracciones mientras esperaba que el fiscal Carracedo decidiera si le tomaba declaración indagatoria. Al principio los médicos estimaron que no daría a luz al menos hasta la noche de este viernes. “Pero se aceleró, siguieron las contracciones y se definió”, explicó a Infobae una fuente de la Maternidad Eva Perón.

Leonela, que es madre de dos nenas (de 9 y 7 años) y de otro varón de un año y cuatro meses, llegó al hospital esposada y custodiada por siete policías bonaerenses. Dentro del centro de salud se montó un operativo de seguridad importante y se cerraron algunos accesos a salas que normalmente no tienen restricciones.

Las primeras versiones de fuentes policiales indicaban que se trataba de un control, dado que al ser el cuarto embarazo de la joven podía ser riesgoso. Uno de los policías de la DDI de San Miguel que la trasladaban le comentó a Infobae que “quizá queda internada”.

A la joven sospechosa del crimen la llevaron al segundo piso. Ningún familiar la acompañaba. Muchas personas que esperaban ser atendidas la reconocieron. Nadie la insultó ni la agredió, pero después de entrar a la sala de observación muchos la repudiaron.

“Para los médicos es un paciente más, un nacimiento más del hospital, y en cuanto la fiscalía determinó que se atienda acá se pusieron los dispositivos como en cada caso”, explicaron las fuentes.

Efraín significa “fructífero” en hebreo. Y es el nombre del fundador de una de las 12 tribus de Israel.

La investigación

Los investigadores creen que González y Ayala mataron a Sheila el mismo domingo en su casa y que descartaron el cuerpo días después al lanzarlo dentro de una bolsa de residuos desde el balcón a un hueco entre dos edificios, donde los habitantes del predio tiran la basura.

Los datos preliminares que se filtraron este viernes sobre la autopsia de la víctima confirmaron que la nena fue estrangulada con una sábana alrededor de su cuello, pero no existen rasgos de abuso sexual.

No obstante, fuentes de la investigación confirmaron a este medio que siguen creyendo que el asesinato se cometió en un contexto de abuso, aunque evidentemente sin que haya llegado a concretarse.

“Yo seguiría diciendo que hay un móvil sexual, es difícil que haya existido un crimen a una nena porque sí, o que la incorporaran a una fiesta con drogas y alcohol”, comentó uno de los investigadores.

Ayala y González están detenidos no por la presunta confesión a policías, sino por la prueba colectada en la casa de la pareja, donde se encontraron bolsas de residuos, moscas en una cama, que darían indicio de que allí hubo un cuerpo sin vida.

Además de la autopsia, el fiscal Carracedo ordenó análisis toxicológicos sobre los presuntos autores del crimen y también que se busquen rastros de ADN humano en la casa donde ellos vivían.

Fuentes policiales aseguraron este viernes que Sheila intentó defenderse antes de morir: su tío, detenido en la comisaría 1° de José C. Paz, presentaba rasguños en los brazos.