Marisol Ghilardi, de 23 años, estaba internada desde el miércoles. Familiares y amigas dieron cuenta de una relación tormentosa con su pareja.

 

El miércoles pasado Marisol Ghiraldi quedó internada en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) con el 60 por ciento de su cuerpo quemado. Su marido dijo que se había rociado a ella misma con thinner y que luego se había prendido fuego. Cuando las amigas de la joven de 23 años escucharon esas declaraciones en un noticiero decidieron acercarse a la comisaría a aportar datos sobre varias situaciones de violencia de género de las que Marisol había sido víctima. Entonces su pareja Yamil L., de 29 años, fue detenido e imputado luego de la tentativa de femicidio. Ayer Marisol murió por las lesiones sufridas.

Durante los primeros minutos del jueves la madre de Marisol, Yolanda, recibió un llamado de su ex marido que le decía que la hija de ambos estaba internada con quemaduras.

Cuando la mujer llegó al Heca, la chica se encontraba inconsciente e intubada. El marido de Marisol le dijo a Yolanda lo mismo que le había dicho a la policía: que la joven se había rociado a sí misma con thinner y luego se había prendido fuego.

El miércoles

Ayer Yolanda contó a LaCapital que la mañana del miércoles pasado había estado tomando mates con Marisol. La chica había discutido con su marido y Yolanda le había visto un moretón en la cara. “Me dijo que se había golpeado con un palo”, recordó la madre de la víctima.

La tarde de ese día Carolina, una amiga de la joven, acompañó a Marisol a la casa de su ex pareja para llevarle a sus hijos. Luego a la noche, pasadas las 23.30, la llevó hasta la casa donde convivía con Yamil en Perdriel al 2100, en la zona noroeste de la ciudad.

“Me dijo que dejara la puerta abierta por las dudas y entró. Después salió y me dijo que estaba todo bien, que me fuera. Al rato me enteré de que Marisol estaba internada con quemaduras”, relató Carolina.

El que llamó a la policía fue Yamil L. Dijo que Marisol se había generado las lesiones sola y eso fue lo que los uniformados dejaron asentado en el parte policial luego de trasladar a la víctima al hospital. Esa información fue reproducida el jueves por los medios de comunicación y por eso las amigas de Marisol fueron a la comisaría 30ª a contar los tormentos a los que L. sometía a su pareja.

Marcas de violencia

Las amigas de Marisol admitieron ayer que tenían información fragmentada. Es que ella nunca les contaba a todas juntas sobre las situaciones de violencia que padecía, aunque por separado sí hablaba de algunas cosas; por voluntad propia o porque las marcas que le quedaban en el cuerpo hacían inocultable el maltrato.

Marisol conoció a Yamil hace menos de un año. “Del barrio”, dijeron sus amigas. Al principio no habían formalizado la relación y, cuando lo hicieron, él fue al Registro Civil sin consultarla y sacó un turno para que se casaran. “Al casamiento fue solamente la familia de él. La familia y amigos de ella nos enteramos después”, contó Brenda.

Los hijos de la joven asesinada tienen 7, 5 y 3 años. El papá de los niños vive en Nuevo Alberdi y Yamil no dejaba que Marisol fuera sola a llevarlos allí. “Pretendía que los llevara el papá de Marisol o alguna amiga. Y si no la acompañaba pero no dejaba que se cruzaran. El papá de los nenes vive al fondo el pasillo y ella los tenía que dejar en la entrada y los chicos tenían que ir a golpear la puerta solitos”, contó otra de sus amigas, para agregar: “Y si la veía caminando cerca de la zona de la casa de él también había problemas”.

Los “problemas” a los que hacen referencia sus amigas podían ser de distinta magnitud: a veces la golpeaba, otras le rompía o vendía sus cosas, la dejaba encerrada y una vez incluso la amenazó con dispararle, denunciaron.

Tres veces internada

Según contaron sus amigas, desde que Marisol se casó con Yamil estuvo tres veces internada: una en el Hospital Alberdi, donde ingresó con un codo dislocado, y dos en el Eva Perón de Granadero Baigorria con traumatismos de cráneo y la pérdida de un embarazo, también fruto de golpes que sufrió. Al menos así lo contaron las amigas de Marisol que en la comisaría 30ª dejaron asentadas otras agresiones.

Pero además de las marcas que le dejaron el cuerpo los golpes o el cable con el que una vez intentó ahorcarla, las amigas de Marisol contaron que Yamil ejercía otro tipo de violencia sobre ella: no la dejaba tener celular; la obligó a dejar el trabajo que tenía; no la dejaba estar sola con las amigas; le hacía usar ropa grande y que no le marcara el cuerpo; la obligó a sacarse el DIU y le prohibía que se cuidara cuando tenían relaciones sexuales. “Cuando Marisol llegaba a la casa él la revisaba. La hacía desnudar para comprobar que no había estado con otro hombre”, contaron las amigas.