Mientras los islamistas detuvieron las protestas contra la absolución de la cristiana “blasfema”, tras un acuerdo con el Gobierno que prohíbe a Bibi salir del país, su abogado abandonó Pakistán bajo amenazas de muerte.

desbloqueadas este sábado (3.11.2018), después de que miles de islamistas opuestos a la absolución de la cristiana Asia Bibi, acusada y condenada por blasfemia en 2010, llegasen anoche a un acuerdo con el Gobierno para solicitar a la Justicia que Bibi no pueda salir del país.

En la provincia oriental del Punyab, han cesado las protestas y los cortes de carreteras que paralizaron partes del país desde el anuncio de la decisión del Tribunal Supremo el miércoles, manifestó la portavoz de la Policía regional, Nabeela Ghazanfar.

“Todas las carreteras están despejadas en todo el Punyab y la vida ha vuelto a la normalidad, no hay información de ninguna protesta en marcha en la provincia”, dijo, al agregar que sólo en un templo de Lahore, la capital provincial, se congregan unos “pocos” simpatizantes del Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP).

También en Islamabad se ha disuelto la principal protesta en el área de Faizabad tras el pacto, “todas” las carreteras están desbloqueadas y la situación es “normal”, aseguró un portavoz de la Policía capitalina, Bashir Ahmed.

La otra gran urbe del país, la sureña Karachi, amaneció sin rastro de las sentadas y protestas protagonizadas hasta anoche por el TLP: “La situación ha retornado a la calma en Karachi. Todas las carreteras están despejadas en la ciudad y el tráfico es ahora normal en la urbe”, dijo un oficial de la sala de control de la Policía local que pidió el anonimato.

Acuerdo y recurso contra absolución

El Gobierno se comprometió anoche a dejar el paso libre para que los islamistas soliciten ante la Justicia la prohibición de salida del país de Asia Bibi, mientras el Supremo estudia un recurso contra su absolución. Dos ministros, incluido el Ministro de Asuntos Religiosos, Noor-ul-Haq Qadri, ratificaron el acuerdo.

Las principales ciudades paquistaníes amanecieron en calma y sus carreteras ya desbloqueadas este sábado (3.11.2018).(Reuters/F. Mahmood)
Las principales ciudades paquistaníes amanecieron en calma y sus carreteras ya desbloqueadas este sábado (3.11.2018).

En el trato, que se desglosa en cinco puntos, consensuados por el líderes del TLP y el Gobierno, las autoridades se comprometen además a la liberación de todos los arrestados en las protestas que en los tres últimos días han casi paralizado el país, con muchas carreteras cortadas y colegios cerrados.

A cambio, confirmó el portavoz del TLP, Pir Ijaz Qadri, la dirección del partido islamista de línea dura pidió a sus simpatizantes el fin de las protestas y los bloqueos de calles: se pidió a los trabajadores que se “dispersaran pacíficamente”, dijo.

Abogados amenazados

Por su parte, Saif-ul-Mulook, el abogado pakistaní que salvó a Bibi de la horca el miércoles sí salió del país este sábado, como consecuencia directa de las protestas, en las que los religiosos de línea dura pidieron la muerte de los jueces y, en general, de quienes ayudaron a absolver a Bibi.

Saif-ul-Mulook, abogado pakistaní que salvó a Bibi de la horca: En el escenario actual, e imposible para mí vivir en Pakistán. (Getty Images/A. Qureshi)
Saif-ul-Mulook, abogado pakistaní que salvó a Bibi de la horca: “En el escenario actual, e imposible para mí vivir en Pakistán.”

“En el escenario actual, e imposible para mí vivir en Pakistán”, dijo el jurista de 62 años, antes de abordar un avión con destino a Europa esta mañana. “Necesito mantenerme vivo, para poder seguir peleando la batalla legal por Asia Bibi”, agregó.

La “blasfemia”

El Supremo absolvió el miércoles a Asia Bibi y anuló una condena de muerte por blasfemia con el argumento de que observaron “graves contradicciones” y constataron “mentiras” en el testimonio de las dos mujeres que la denunciaron.

Casi inmediatamente después de la decisión judicial, los islamistas se echaron a las calles de todo el país, provocando la casi paralización del mismo durante tres días, con muchas carreteras cortadas y colegios cerrados.

La blasfemia es una acusación grave en el Pakistán islámico y estrictamente conservador. Según las denuncias de un Comité de Libertad Religiosa de los Estados Unidos, alrededor de 40 personas se encuentran actualmente en prisión perpetua o en espera de ejecución. Una y otra vez, hay linchamientos por acusaciones de blasfemia.