“Fue la persona que se acercó a darnos supuesto apoyo cuando estábamos vigilando el cuerpo de Santiago aún en el río”. Werther Aguiar, médico legista de la Policía Federal, estaba el 17 de octubre de 2017 en el territorio mapuche de Cushamen durante el operativo en que fue hallado Santiago Maldonado, y se fingió solidario con la familia del tatuador anarquista en el momento más duro momento de sus vidas. Así llegó a la morgue de Esquel y fue uno de los que fotografió el cadáver de Maldonado. Aguiar –socio del comunicador que había dicho que Maldonado estaba detenido en Gendarmería apenas un día después de su desaparición– fue imputado por la fiscalía federal por haber filtrado las imágenes que llegaron a los celulares de millones de personas la mañana del 18 de octubre del año pasado. Será juzgado por el delito de violación de secreto, fue puesto en disponibilidad y, en caso de ser condenado, sería exonerado de la fuerza. La Federal, que responde a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, no consideró que hubiera mérito para separarlo de manera preventiva.

Cuando el Poder Judicial le pidió su teléfono celular, durante la investigación, Aguiar entregó el móvil de su hijo. La fiscalía, entonces, recuperó las fotografías tomadas por las otras tres personas que sí tenían autorización para hacerlo y ninguna de ellas se correspondía con las que se viralizaron en las redes sociales. También se secuestró y sometió a peritaje el celular del médico involucrado; hubo declaraciones testimoniales, y se agregaron soportes fílmicos y fotográficos que descubrían al imputado tomando las fotos. Tras la imputación de la fiscalía, el médico policial amenazó a los periodistas de medios de Esquel y les advirtió que podría demandarlos por “daño moral”. Ahora el embargo recayó sobre él, aunque solo por 10 mil pesos.

El procesado adujo que había extraviado su propio teléfono, y un oficio a la compañía proveedora del servicio demostró que pidió la baja de su línea el 30 de octubre de 2017, es decir, el mismo día en que regresó a Córdoba y no días después del hallazgo del cuerpo de Maldonado. El juez federal Guido Otranto determinó que Aguiar fue mendaz al argumentar que había perdido su celular. Según pudo confirmar Página/12, Otranto “cuestionó con severidad su doble rol de médico y de funcionario público al vulnerar un secreto y lo acusó de causar un doble daño a la familia Maldonado: ventilar material confidencial a terceros ajenos a la causa, y socavar la intimidad de la familia”.

Aguiar entrecruzó su destino casualmente con Ricardo Bustos, quien en Facebook, el 2 de agosto de 2017, describió a Santiago como “un hippie con Osde que estaba cortando la ruta lo detuvo Gendarmería y ahora no saben qué hacer con la papa caliente en la justicia federal”. Empleados de la empresa Minas Argentinas le propusieron hacer un programa de radio juntos, pero la iniciativa no prosperó a raíz de la imputación del médico policial.