Los dueños de la mascota son cordobeses. Dejaron el vehículo frente al Monumento a la Bandera, totalmente cerrado, y cruzaron a la isla. La GUM y la Policía tuvieron que romper el vidrio del auto para sacar al perro

Un hecho insólito ocurrió este domingo por la tarde en la costanera rosarina. Una pareja de cordobeses dejaron su perro dentro del auto frente al Monumento a la Bandera y se fueron a pasar la tarde a la isla. La GUM y la Policía tuvieron que romper el vidrio del vehículo para sacar a la mascota, que estaba jadeando por el calor y la falta de oxígeno. El dueño del auto y del animal tuvo una “crisis de ansiedad” cuando regresó. Fue atendido y luego llevado a la comisaría.

Según datos policiales, el hecho ocurrió este domingo por la tarde, cuando oficiales de la Policía Comunitaria y de la GUM fueron alertados de que un perrito estaba encerrado en un auto frente al Monumento a la Bandera.

Los agentes llegaron al lugar y constataron la presencia del animal adentro de un Chevrolet Celta que estaba herméticamente cerrado. Vieron que el perrito jadeaba por el calor y la falta de oxígeno.

Hicieron una recorrida por el lugar para dar con los dueños del auto y del perro, pero no tuvieron éxito. Incluso utilizaron el megáfono de la GUM para llamarlos, pero no hubo caso.

Luego de un par de horas sin resultados, los oficiales advirtieron a la fiscal de turno, quien autorizó a que se rompiera uno de los vidrios del vehículo para sacar al animal, que ya corría riesgo de vida. También se llamó a un veterinario para que revise a la mascota.

Los agentes tomaron conocimiento del caso alrededor de las 15. Pasadas las 18, se presentaron los dueños del vehículo y del perro. Cuando observó la escena, el hombre, un cordobés de la ciudad de Alta Gracia, acusó a los agentes de “abuso de poder y de autoridad”.

La esposa del hombre, también oriunda de Alta Gracia, confirmó que se habían ido a pasar la tarde a la isla frente a Rosario y argumentó que “ahí no admiten perros”.

Pero eso no fue todo; según los policías y testigos, el propietario del automóvil y del perrito se tiró al suelo, empezó a agitar los brazos y las piernas y pidió la asistencia de una ambulancia. Finalmente fue atendido por médico del Sies, que le diagnosticaron “crisis de ansiedad”.

Finalmente, el hombre fue llevado a la comisaría segunda, donde fue fichado.