El G20, acuerdos con China e importantes inversiones para el norte santafesino, son las buenas nuevas de un 2018 negativo.

Por Pablo Benito

Una de las más importantes noticias que dejó el G20, para la provincia de Santa Fe, tiene que ver con los convenios marco entre la Argentina y China, entre los que se encuentra la reactivación de un importante proyecto en el norte provincial, con financiamiento del gigante asiático, que consta de tres pilares estructurales basados en la construcción de un establecimiento de Feedlot, una planta de generación energética a partir de la biomasa forestal y la reactivación de la infraestructura vial hacia la vieja locación del “Puerto Ocampo”.

 

Proyecto ganadero

El proyecto que con el cambio de gobierno en 2015 se vio frenado y ahora vuelve a tomar fuerza, luego del marco de acuerdos bilaterales, impondría un cambio de paradigma productivo en un norte santafesino que quedó fuera de la “bendición sojera”, y que luce abandonado y sin Política de Estado desde la retirada de la compañía de Forestal Ltda. El proyecto consiste en la creación de un feedlot para 50 mil animales, lo que implicaría una demanda, para la dieta del ganado, de 34 tonelada de sorgo, 35 de expeller de soja y 43,7 de maíz a abastecerse de la región. Esto se complementaría con un convenio con productores de la zona para cualificar la actividad agrícola en la cría y recría de ganado bovino, además del financiamiento en tecnificación y mejora de la genética animal.

El proyecto consiste en la creación de un feedlot para 50 mil animales, lo que implicaría una demanda, para la dieta del ganado, de 34 tonelada de sorgo, 35 de expeller de soja y 43,7 de maíz a abastecerse de la región.

El proyecto se complementa con la construcción de una planta procesadora de carne con capacidad de faena de 600 cabezas por día.

Sólo la construcción de la planta procesadora de carne, requiere una inversión de 6 millones de dólares e implica la generación de 400 puestos de empleo que inyectaría al derruido mercado interno regional, del norte profundo, unos U$s 700.000 (U$s 8 millones anuales).

 

Proyecto vial y fluvial

La producción cárnica para la exportación implica la rápida construcción de la infraestructura comunicacional transversal en la región reactivando el comercio regional.

La reactivación de la red de comunicación transversal hacia el puerto de Villa Ocampo, implica una inversión de U$S 42 millones, integrado por la construcción de rutas portuarias de acceso, puente sobre los bañados y la zona de embarque necesaria.

El proyecto se complementa con la construcción de una planta procesadora de carne con capacidad de faena de 600 cabezas por día.

El viejo anhelo de la pavimentación de la Ruta 30 viene siendo reclamada, en unidad, por las comunas de Villa Ocampo, Villa Guillermina, Los Amores, Gato Colorado, Las Toscas, Florencia, San Antonio de Obligado, El Sombrerito, Tacuarendí, Arroyo Ceibal, Villa Ana, El Rabón y Santa Sylvina (Chaco), que se extiende desde la Ruta Nacional 11 hasta la Ruta Provincial N° 95. La importancia de esta ruta radica en motorizar el tránsito productivo de una vasta región que abarca las provincias de Santa Fe, Chaco, Santiago del Estero y el NOA argentino

La carencia de rutas transversales que recorran esta geografía de oeste a este, genera una falta de integración de muchos pueblos de importante producción agropecuaria.

El fin último sería la reactivación de Puerto Ocampo y la necesidad, con la consecuente baja de costo de fletes, vía fluvial, hacia los puertos de Santa Fe, Rosario y Buenos Aires.

 

Claro está que los modelos para llevar progreso a zonas con un retraso importante, en su modo de producción, implica hacer centro en las carencias estructurales de una región.

 

Energía sostenible

Claro está que los modelos para llevar progreso a zonas con un retraso importante en su modo de producción, implica hacer centro en las carencias estructurales de una región.

Como el cuerpo humano, la explotación de recursos naturales y su reposición, necesita de energía. De alimento, de vitalidad.

Se trata de un emprendimiento forestal de 15 MW creados desde una planta de biomasa energética proyectada en Villa Guillermina, que generará 200 puestos de trabajo y una inversión de U$s 50 millones. La planta será operada y construida por empresas argentinas y su producido sería recuperado por la firma china con la venta de energía, además de proveer a la planta de procesamiento de carne, también, del mismo país. Se estima que en los primeros 6 años la central se proveerá de un 7 % de madera autóctona hasta que las especies plantadas, como parte del proyecto, sean las abastecedoras únicas de la usina.

El aprovechamiento de recursos forestales excedentes y la demanda de madera a forestar para su utilización, implica el aprovechamiento de una extensa área agrícola de la que se utiliza, apenas, el 50 % (departamentos Vera, General Obligado y 9 de Julio). La forestación de especies autóctonas con fines productivos inmediatos, pero con un importante rol sobre la recuperación de la biodiversidad de la región y el fomento de la actividad, establecería una recomposición circular de fuentes energéticas renovables, que tienen un costo de la tercera parte, con respecto a usinas en base a fuel oil.

La planta de biomasa que se construirá en Villa Guillermina optimiza, a partir de tecnología de punta, en un mayor aprovechamiento de las unidades calóricas provenientes de la madera. Recurso que hoy es utilizado por las industrias de la zona haciéndose de los bosques nativos y silvestres sobrevivientes, que no contiene un plan de reposición y cuyo aprovechamiento es varias veces inferior al que se producirá con la aplicación de la planta de Biomasa proyectada.

Como el cuerpo humano, la explotación de recursos naturales y su reposición, necesita de energía. De alimento, de vitalidad.

A principios del 2015, el actual presidente comunal de Villa Guillermina, Roque Chávez, viajó a China con el objetivo de conseguir financiamiento para un emprendimiento de biomasa forestal de 15 MW a montarse sobre 16 hectáreas de la localidad santafesina. La empresa del gigante asiático Runh Power estaba dispuesta a brindar créditos por cerca de 50 millones de dólares para que comience el desarrollo de la obra.

En tanto, autoridades locales estaban gestionando un contrato de compra de energía (PPA, por sus siglas en inglés) con la ex Secretaría de Energía kirchnerista, a través de la Resolución 108.

No obstante, tras la victoria de Mauricio Macri, cambiaron las reglas de juego. La Resolución 108 fue derogada y en su lugar se lanzó un sistema de licitaciones que estuvo enfocada a proyectos solares y eólicos, dejando afuera a numerosos proyectos de bioenergía, dada las condiciones que exigía el Pliego de Bases y Condiciones.

 

“Potencial extraordinario”

En una entrevista realizada en abril del año pasado, el jefe político de Villa Guillermina, Roque Chávez, consignaba que “una vez que se entiende que en este norte santafesino hay 1.100.000 hectáreas, cualquier ingeniero forestal sabe que incluso la especie más dura, llámese quebracho, tiene un crecimiento aproximado de 3 toneladas/año de carga. El vinal (especie arbórea) puede estar en las 20/25 toneladas/hectárea/año de crecimiento. Entonces, hay un potencial extraordinario”.