Se popularizó en 2015, cuando una imagen lo mostró aplastando un balde metálico. Tenía 12 años y vivía en un santuario de Australia.

Hace tres años se hizo famoso a nivel mundial por su tallado físico, pero hoy centenares de australianos lloran por su muerte. Se trata de Roger, el canguro de 89 kilos y 182 centímetros de altura, que murió este domingo por causas naturales a sus 12 años.

El animal, cuyas imágenes se habían viralizado en las redes sociales desde 2015 hasta el punto de convertirse en un meme, murió en el santuario de Alice Springs, en el Territorio del Norte.

Chris Barns fue quien lo rescató cuando todavía era una cría y aseguró que Roger murió a la sombra de su árbol favorito del santuario, en donde le gustaba resguardarse de las intensas temperaturas de la región. “Vivió una buena y larga vida, fue amado por millones de personas en todo el mundo”, señaló Barns a ABC.

El canguro, que no podía ser puesto en libertad por problemas en una pata, tuvo sus primeros minutos de exposición ante el mundo en 2013, al protagonizar un documental. Pero fue en 2015 cuando se hicieron virales las fotos en las que mostraba su increíble fuerza, doblando con gran facilidad un balde de metal.

Roger, cuyas cuentas en redes sociales suman 1,3 millones de seguidores, fue enterrado en el santuario. “Descansa en paz Roger, has dejado un legado y enseñado al mundo la alegría de los canguros”, apuntó una usuaria de Twitter, mientras que otro le agradeció que hubiera “despertado a muchas personas en todo el mundo sobre lo bonitos y especiales que son los canguros”.

Según especialistas la esperanza de vida de los canguros en su hábitat natural ronda los seis años, pero en condiciones como las de Roger, en cautiverio, pueden llegar a vivir hasta 20 años.