La formación impactó contra una locomotora de mantenimiento que se encontraba en la misma vía. Hay tres empleados de Ferrocarriles Estatales por el accidente.

El accidente ocurrió unos minutos después de que el tren saliera de la estación central de Ankara, capital de Turquía, en dirección a Konya. Cuando estaba pasando por Marsandiz, la formación de alta velocidad chocó contra una locomotora que realizaba controles de rutina sobre su mismo tramo.

A pesar de que el tren no había alcanzado su velocidad máxima, la locomotora y los dos primeros vagones del tren se descarrilaron de las vías con tal fuerza que el paso a nivel de la estación quedó destrozado y cayó sobre el ferrocarril.

En el tren viajaban más de 200 pasajeros. Según reportes del ministro de Transporte, Cahit Turhan, “murieron nueve personas, 6 pasajeros y tres maquinistas. Y otras 47 personas resultaron heridas”. Todavía no sabe la razón por la cual la locomotora se encontraba en la vía de alta velocidad precisamente a esa hora.

Bomberos, ambulancias y equipos de rescate llegaron al lugar para colaborar y liberar a las personas atrapadas en los vagones. Aquellas personas que resultaron heridas fueron trasladadas al hospital: tres de ellas están en estado grave. La investigación técnica para esclarecer las causas del choque ya comenzaron y tres empleados de los Ferrocarriles Estatales de Turquía fueron detenidos. Por el momento se desconoce la acusación, aunque el canal CNNTürk señaló que su detención está relacionada con un mal desempeño que habría provocado el accidente.

En 2014 se inauguró una línea de tren bala entre Ankara y Estambul que redujo el tiempo de viaje a tres horas y media contra las más de siete horas antes. Esto se debe a una medida que implementó Turquía en los últimos años para poner en marcha un plan de modernización ferroviaria para que los pasajeros eligieran el tren antes que el avión o los autobuses.

Sin embargo, en el último tiempo la red ferroviaria turca registró varios accidentes. Uno de ellos ocurrió en julio cuando un tren de pasajeros descarriló en el noroeste de Turquía, murieron 24 personas. Otro de los más graves fue en julio de 2004 cuando un tren bala descarriló en la provincia de Sakarya, en el noroeste del país, matando a 41 personas.