Se trata de una vivienda ubicada en el suroeste de la ciudad, precisamente en Entre Ríos al 3600. Allí, personal policial de la comisaría segunda junto al veterinario policial y colaboradores de asociaciones protectoras de animales, se hicieron presentes en horas de la tarde de hoy.

La denuncia de los vecinos es de larga data, pero el allanamiento “se demoró mucho”, “hubo muchas falencias”, sostuvo Liliana, de la asociación ACCMA.

Mientras esperaban alguna respuesta de la propietaria de la vivienda, quien sería una señora mayor, los colaboradores encontraron a pocos metros, bolsas de consorcio de las que emanaba un olor nauseabundo. Dentro de éstas, se encontraban cuerpos de felinos junto a excrementos.

Ante la presunta ausencia de la mujer, los efectivos debieron romper la puerta del garaje de la vivienda para ingresar y realizar el allanamiento ordenado por la justicia. Inmediatamente, la mujer se presentó y se negó a que el personal policial ingresara a la casa. Incluso intentó cerrar la puerta de ingreso rápidamente, pero un policía logró evitarlo.

Las primeras informaciones indican que la mujer tendría unos cincuenta gatos en la casa allanada. Algunos de ellos, se encontraban muertos en distintas habitaciones. Otros tantos, en lamentable estado de salud, mientras que otra cantidad de cuerpos gatunos se encontraron en bolsas de consorcio.

“Éstas cosas ocurren gracias a la ausencia del Estado”, señaló Liliana junto a Darío González, de la agrupación SOS Pitbull.