Nació un 17 de diciembre en Buenos Aires. Es el mayor de cinco hermanos, de los cuales solo le sobrevive una hermana

En la tranquila y arbolada calle Membrillar 451 del barrio San José de Flores de Buenos Aires, nació hace 82 años, un lunes 17 de diciembre, Jorge Mario Bergoglio, Papa de la Iglesia Católica de 1.300 millones de bautizaados. Fue el mayor de cinco hermanos, de los cuales solo le sobrevive una hermana. Hijo de del piamontés Mario, funcionario de los ferrocarriles italianos, que en 1928 partió del puerto de Génova hacia la Argentina, que había elegido para probar fortuna.

La madre del obispo de Roma, era Regina María Sívori, de una familia de Liguria, la región cuya capital es Génova.

Flores fue el pequeño universo del futuro pontífice. En una esquina cercana de la calle Membrillar está la plazoleta Herminia Brumana, donde Jorge jugaba al fútbol y hasta una vez le rompió un vidrio a una vecina. Asistía a la pequeña parroquia de Santa Francisca Cabrini y en el Colegio Nuestra Señora de la Misericordia fue a la primaria. La escuela secundaria la hizo en el Colegio Cerviño.

Desde chico su padre lo hizo “cuervo”, o sea hincha y socio de San Lorenzo de Almagro, una de las pasiones consecuentes de Jorge Bergoglio, que en la basílica de Flores de la calle Rivadavia, sintió en uno de los confesionarios su vocación religiosa.

El Papa Francisco está bien de salud. La única vez que su vida estuvo en peligro fue a los 21 años, cuando a raíz de una pulmonía debieron cortarle la parte superior de su pulmón derecho.

Era perito químico y trabajaba en su profesión. Por confesión personal se sabe que tuvo una novia pero predominó en el joven Bergoglio su vocación religiosa e ingresó en el seminario. Jesuita. Fue ordenado el 13 de diciembre de 1969 con la imposición de las manos por parte del arzobispo de Córdoba, monseñor Ramón Castellano.

Entre 1973 y 1979 fue padre superior provincial de los jesuitas argentinos y rector de la facultad de Teología de San Miguel. Aquellos años tuvieron sus turbulencias dentro de la orden y tras un período en Córdoba Bergoglio fue a Alemania a estudiar con el objetivo de completar su tesis de doctorado, pero no obtuvo el título. Volvió a Córdoba como director espiritual de la iglesia de los jesuitas.

El gran cambio sobrevino el 20 de mayo de 1992 cuando por pedido del arzobispo de Buenos Aires, cardenal Antonio Quarracino, el Papa Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Buenos Aires. El 3 de junio de 1997 fue nombrado arzobispo coadjutor con derecho de sucesión y tras la muerte de Quarracino se convirtió en el arzobispo de Buenos Aires. El Papa polaco lo creó cardenal el 21 de febrero de 2001.

Entre 2005 y 2011 fue el presidente de la Conferencia Episcopal argentina y cuando renunció en febrero de 2013 el Papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, llegó para Bergoglio la hora del destino. En marzo viajó con pasaje de ida y vuelta a Roma, al Cónclave que lo eligió con el nombre de Francisco en el obispo de Roma y 266ª Papa de la Iglesia Católica. Hasta ahora, después de casi seis años, no volvió a la Argentina.