OPINIÓN. Los premios MFD son entregados por APTRA desde 2017; reconocen la labor de quienes utilizan internet como soporte para sus producciones audiovisuales.

Por Analía De Luca

 

Ese año, Daniel Hadad ganó la primera estatuilla dorada por su trabajo como fundador y CEO de Infobae y en su discurso se refirió a la libertad que las redes sociales brindan a profesionales de la comunicación, en contraste con los medios tradicionales. Pero esta libertad se debe sin dudas a una desregulación en la materia que permite entre otras cosas la sobreexposición de la imagen de los niños.

Si bien la Ley 26.061, en sus Artículos 9 y 10 estipula que ambos padres deben consentir la exposición de la imagen del niño y no se puede lucrar con ella, vemos que el caso de Mirko excede ambas reglas: Mirko solo tiene a su papá, quien -además- es quien explota comercialmente su imagen y no solo nadie ha defendido a Mirko sino que, por el contrario, se ha premiado su exposición.

 

Un premio al sharenting

El sharenting (share = compartir + parenting = paternidad) es el nombre que se da a la conducta de ciertos papás de compartir todo lo que hacen sus hijos en las redes sociales. Por supuesto, no pretenden hacerles daño; sin embargo, especialistas de todo el mundo insisten en alertar sobre los peligros que conlleva la difusión de datos de los niños, como sus cumpleaños, colegios, señas particulares, sin mencionar que se les transmite el concepto de que no son ellos sino sus padres los que deciden sobre su propia imagen, o que, por ejemplo, una vez que una imagen se publica en internet se pierde el control sobre su utilización.

Según un artículo publicado por BBC el 23 de mayo de 2018, la Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños (NSPCC, por sus siglas en inglés), en Reino Unido, advierte que ‘cada vez que una foto o video es publicada, se crea una huella digital del niño que puede seguirlo en su vida adulta’.

Ley 26.061. Art. 9: “las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a (…) no ser sometidos a ninguna forma de explotación económica (…)”.

Rey de redes

Además, Mirko ganó otra estatuilla en la categoría “Rey de redes”, por el crecimiento exponencial de sus seguidores digitales. Y, aunque nadie cuestiona el amor que su papá y sus miles de seguidores sienten por Mirko, viene al caso analizar el aspecto económico de su exposición:

En su perfil de Facebook, “Mirko” tiene 32.637 seguidores y a su papá, “Marley”, lo siguen 1.927.767 usuarios; el perfil del canal Telefe, donde Marley y Mirko muestran sus viajes “Por el mundo”, es seguido por 3.919.170 personas. Mirko tiene su propia cuenta en Instragram (mirko_ok), con 2.400.000 seguidores; su papá (marley_ok), tiene 4.400.000 seguidores, y Telefé ostenta 1.800.000 seguidores en la red. En Twitter, a marley_ok lo siguen 4.810.000 usuarios, Mirko no tiene cuenta y Telefé tiene 3.140.000 de followers. Finalmente, en Youtube, Marley tiene 8.244 suscriptores, Mirko no tiene canal y Telefe asegura 2.525.049 vistas.

Es cierto, su papá reconoce que la exposición de Mirko se le fue de las manos: ‘Decidí hacer un Instagram con él. Pensé en tener mil seguidores, dos mil seguidores… está casi en dos millones y medio, ¡una locura!’, confesó. Pero también es verdad que las redes sociales pagan, y no poco, por contenidos exitosos. Según un informe publicado por El Periódico de Cataluña el 9 de mayo de 2017, estas son las tarifas:

  • Twitter/Facebook, entre 80 y 100 euros por post para 10.000 fans; 300 euros para 50.000 fans y hasta 3.000 para medio millón.
  • Instagram: 120 a 150 euros por foto para 10.000 fans; 500 euros por 50.000 impresiones y a partir de 2.500 euros para más de medio millón de followers.
  • Youtube: entre 150 a 300 euros por 10.000 seguidores, y 10.000 euros por medio millón de followers.

 

Es decir, si sumáramos las vistas totales, una sola imagen o video de Mirko publicados en su perfil y replicados en el de su papá y en el Telefé, podrían generar 3.000 euros en Facebook: 3.000 en Twitter; 2.500 euros en Instagram y 10.000 euros en Youtube.

 

Ley 26.061. Art. 10: “las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la vida privada e intimidad de y en la vida familiar”.

 

¿Quién pensará en Mirko?

Llama la atención que organismos como Casasidn (Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño) no se haya manifestado contra la exposición de la imagen de Mirko en las redes como sí lo ha hecho, por ejemplo, en el caso de los niños que participaban en los programas de Susana Giménez o Marcelo Tinelli. Al momento de la intervención del organismo contra el juego “Su Gateo”, la directora ejecutiva Nora Schulman había asegurado a Página 12 que era “un caso absolutamente violatorio de los derechos de los niños, que no tienen posibilidad de negarse a participar y por supuesto no entienden nada de lo que pasa”.

En tanto, tras recibir sendas estatuillas, Marley comparó a Mirko con Shirley Temple, quien ganó un Oscar a los seis años. Tal vez no sepa que “la niña de los rizos de oro” una vez le confesó a la prensa: “dejé de creer en Santa Claus cuando a los seis años mi madre me llevó a verlo y él me pidió mi autógrafo”.