Es el quinto hecho delictivo en lo que va del año.

Hicieron un pizza-bingo para reponer lo robado y duró poco: en la madrugada, autores desconocidos destruyeron la puerta que fue colocada hace una semana.
De ese modo, ingresaron a la parroquia y robaron un ventilador de techo que fue repuesto al viernes, tras haber sido sustraído en otro robo.

Colaboradores de la institución religiosa habían hecho un pizza-bingo. La finalidad era comprar la puerta y enrejar pero no les alcanzó el tiempo.

“En el salón colocamos el ventilador porque se hacen las charlas de catequesis. Ya no tenemos fondos para reponer todo”, manifestó Miriam integrante de la comunidad.

Por otro lado, una vez cometido el robo, los malvivientes apoyaron un bibicletero contra la pared para poder huir.